El presidente francés, Nicolas Sarkozy, junto a su par haitiano, René Preval.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, anunció en Haití el aporte de 270 millones de euros para la reconstrucción y la condonación de una deuda por otros 56 millones, además de desalentar cualquier "tutela internacional", pues corresponde a ese país "conducir un proyecto nacional".
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Sarkozy se convirtió en el primer presidente francés en pisar suelo haitiano, luego de la independencia del país caribeño en 1804, que hasta ese entonces era la colonia más próspera que explotó Francia con mano esclava traficada a la isla.
El presidente haitiano, René Preval, declaró que "en otras circunstancias, hubiera sido un placer celebrar la primera visita de un presidente francés a Haití", pero "estamos en un momento especial de duelo nacional, lloramos a nuestros muertos".
El terremoto del 12 de enero causó al menos 217 mil muertos, miles de heridos y cientos de miles de desplazados, además de la destrucción de casi toda la capital, Puerto Príncipe, y ciudades cercanas.
Sarkozy anunció que su país aportará para la reconstrucción de la ex colonia 270 millones de euros, además de la condonación de 56 millones de la misma moneda, en los próximos dos años.
"A aquellos que, tirando el argumento de la pobreza actual de los haitianos y su estado, acarician la idea de una tutela internacional sobre Haití, les digo que el pueblo haitiano está agotado pero el pueblo haitiano está de pie", advirtió el mandatario en su discurso.
La frase, que pareció una alusión dirigida a Estados Unidos luego de las críticas de París al manejo inicial de Washington en Haití, fue pronunciada en los jardines de la embajada francesa y ante la amenaza de una réplica sísmica.
"Primero los haitianos para definir un verdadero proyecto nacional y luego conducirlo", enfatizó Sarkozy.
El mandatario llamó a trabajar por un desarrollo interno para "liberar progresivamente a los haitianos de una dependencia bajo la mirada de la ayuda internacional".
El país europeo prevé aportar mil tiendas y 16 mil lonas impermeables para albergar a unas 200 mil personas en la inminente llegada de la época de lluvias, que amenaza con empujar a la población a una segunda catástrofe.
También unos 250 vehículos destinados a la policía, bomberos, ambulancias y gendarmería.
La visita de Sarkozy "subsana 400 años de soledad", sostuvo Regis Debray, autor del libro "Haití y Francia", en una nota publicada hoy en el diario Le Figaro.
El escritor atribuyó el hecho de que Sarkozy sea el primer presidente francés en visitar el país caribeño en 200 años al "rechazo", pues "Haití hirió a la historia y el orgullo francés", al "derrotar un ejército de 40 mil franceses antes de la independencia de 1804", al mando del cuñado de Napoléon.
Sarkozy permaneció cuatro horas en Puerto Príncipe, donde visitó el hospital civil francés, un campo de desplazados y sobrevoló con Preval las zonas devastadas por el terremoto.
"Sarkozy, queremos el regreso a Haití del presidente (Jen Bertrand) Aristide" para que participe de la "reconstrucción de su país", gritaron cientos de jóvenes en la capital, mientras la policía los mantuvo lejos del palacio presidencial.
"Estamos acá para decir a Sarkozy que queremos que nuestro líder Titid (en creole, Aristide) regrese a su país", dijo uno de los manifestantes con una foto del mandatario derrocado en dos oportunidades, la última en 2004, trasladado por militares norteamericanos fuera de la isla.
También integraron la comitiva presidencial el canciller, Bernard Kouchner, la ministra de Ultramar, Marie Luce Penchard, y la secretaria de Estado en Cooperación, Alain Joyandet.
Posteriormente el mandatario continuó su viaje a Martinica y Guyana, territorios franceses de ultramar.