Un operativo combinado de fuerzas de Colombia, Venezuela, Estados Unidos y Gran Bretaña permitió la detención de Daniel Barrera, alias "el Loco", considerado "el último de los grandes capos" del narcotráfico, buscado desde hacía 20 años y aliado alternativamente de grupos paramilitares y guerrilleros.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según información coincidente de los gobiernos de Venezuela y Colombia, Barrera -por quien se ofrecían importantes recompensas- fue capturado en la ciudad venezolana de San Cristóbal, cuando hablaba desde una cabina telefónica, y le corresponde ahora a Caracas decidir si lo deporta a Bogotá o lo extradita a Washington.
El primer anuncio de la detención lo hizo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. "Tenemos una muy buena noticia para el país: ha caído el último de los grandes capos" del narcotráfico, destacó el mandatario, que agradeció al gobierno venezolano por la colaboración prestada.
Santos reveló que la operación para capturar al mafioso fue coordinada desde Washington por el director de la Policía Nacional de Colombia, general José Roberto León.
El jefe de Estado dijo que "el Loco" Barrera se dedicó durante los últimos 20 años "a hacerle mal a Colombia y al mundo, dedicado a todo tipo de crímenes en una alianza perversa con los grupos paramilitares y la FARC.
Según las autoridades colombianas, Barrera fue jefe de Pedro Oliverio Guerrero, alias "Cuchillo", quien murió a fines de 2010 en una operación en un sector selvático del oriente del país.
Barrera y Guerrero eran los jefes del grupo narcoparamilitar Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista de Colombia (ERPAC), muy diezmado en los últimos meses por la entrega de decenas de sus integrantes.
"Quiero agradecerle al presidente Chávez y a su equipo de ONA (Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela). También nos ayudó la policía y el servicio de inteligencia británico y las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en particular la CIA", dijo Santos.
Tras catalogar la captura de Barrera como "la más importante que se ha dado en los últimos tiempos", Santos comentó que se trata de "un golpe muy contundente contra la criminalidad".
Las autoridades de Estados Unidos ofrecían una recompensa de 5 millones de dólares y las de Colombia de 5.000 millones de pesos (unos 2,8 millones de dólares) por informaciones que condujeran a su captura.
También el ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, subrayó la colaboración venezolana, al resaltar que la operación concluyó con éxito "indudablemente por el aporte de la autoridad antidrogas del gobierno de Venezuela".
Pinzón dijo que Barrera era "el último gran capo de las estructuras narcotraficantes", pues desde hacía 20 años era buscado por sus actividades ilegales en los Llanos Orientales de Colombia.
El funcionario comentó que el mafioso tuvo que salir del país hace cuatro años, debido a la presión de las autoridades, pero desde entonces se puso en marcha una labor de inteligencia que dio con su paradero en Venezuela, donde el capo cambiaba de residencia permanentemente.
Desde Washington, en tanto, el director de la Policía colombiana, León Riaño, explicó que Barrera mantuvo en los 4 años que estuvo en Venezuela un "bajo perfil" como ganadero, lo que le permitió moverse con relativa facilidad.
Bajo una "identificación falsa" con una cédula de identidad del Valle del Cauca a nombre de José Tomás Lucumi, Barrera adquirió durante los cuatro años que estuvo escondido en Venezuela varias propiedades por "varios millones de dólares" en diferentes municipios.
Para reducir aún más su perfil, Barrera se desplazaba en un vehículo de "gama media" y con una "característica especial": siempre lo conducía una mujer "con el fin de pasar desapercibido en puestos de control policial en ese país", explicó León Riaño.
Según las informaciones, la captura fue posible por el aporte de varias fuentes, que recibirán las millonarias recompensas.
También el Ejecutivo venezolano destacó, a través del ministro del Interior, Tareck El Aissami, la detención, "la más importante que se haya hecho a partir del Plan Soberanía Antidrogas que impulsa el gobierno".
En conferencia de prensa, reportada por la estatal agencia AVN, El Aissami detalló que "el Loco", de 44 años, era "heredero y promotor" de la "maquinaria de guerra" de los llanos orientales desde hacía 20 años y que se vinculó muy joven al negocio del tráfico de drogas, contrabando de químicos para el procesamiento de cocaína y transporte.
Afirmó el ministro que se trata de un "sanguinario" traficante que en su actividad se hizo de muchos enemigos, y cuya detención fue el corolario de un trabajo de inteligencia de 45 días.
Dejá tu comentario