Donald Trump sorprendió este miércoles al frenar la promulgación de una de las principales iniciativas de vivienda promovidas por su administración. El presidente estadounidense decidió no firmar el proyecto de ley hasta que el Congreso avance con la denominada "Ley SAVE America", una controvertida reforma electoral que considera prioritaria de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
La decisión de Trump volvió a generar un cimbronazo en la política estadounidense, tanto entre legisladores republicanos como dentro de la propia Casa Blanca. Es que, hasta pocas horas antes, desde el seno del gobierno destacaban la normativa sobre vivienda como una pieza central de la agenda oficial para abordar el problema de la asequibilidad, objetivo que había sumado adeptos incluso en filas demócratas.
Es que, el pasado martes por la noche, la secretaria de prensa Karoline Leavitt había calificado la iniciativa como “una de las leyes sobre asequibilidad de la vivienda más importantes en la historia de Estados Unidos”, mientras que James Blair, responsable de la estrategia electoral republicana para las legislativas, la definió como un compromiso clave presentado por Trump durante el discurso sobre el Estado de la Unión.
Sin embargo, pocas horas después, la Casa Blanca cambió el foco de su comunicación y comenzó a reclamar públicamente la aprobación de la Ley SAVE America, en tono con lo dispuesto con el líder republicano.
Más allá de las idas y vueltas, el proyecto podría terminar convirtiéndose en ley sin necesidad de la firma presidencial. La legislación estadounidense establece que una iniciativa aprobada por el Congreso entra en vigor automáticamente si el presidente no la firma dentro de los diez días posteriores a su aprobación y el Congreso permanece en sesión.
Donald Trump da marcha atrás sobre la ley de vivienda
Según trascendió, Trump buscará aumentar la presión sobre los senadores republicanos para acelerar la aprobación de la reforma electoral durante una reunión partidaria prevista para este miércoles. Aunque el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, sugirió que Trump todavía dispone de tiempo para tomar una decisión definitiva, la posibilidad de un veto tampoco fue descartada. Sin embargo, esa alternativa tendría pocas chances de prosperar debido al amplio respaldo bipartidista que obtuvo la iniciativa en el Congreso.
Congreso EEUU
La propuesta había obtenido un amplio apoyo en ambos partidos.
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Por otro lado, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, explicó en diálogo a CNN que la decisión de Trump fue tomada en solitario, aunque espera que finalmente revea la decisión: “Fue una decisión que era su derecho. Lo que diría es que se ha trabajado en este proyecto de ley durante mucho tiempo. Es una excelente iniciativa legislativa (...) por tanto, es una cuestión de asequibilidad y espero que, con el tiempo, encuentre la manera de firmarlo”.
En detalle, el proyecto denominado "21st Century Road to Housing Act", forma parte de la estrategia republicana para responder a las preocupaciones de los votantes sobre el costo de vida y el acceso a la vivienda antes de las elecciones de mitad de mandato.
Así, el documento propone - entre otras cosas - una restricción para los grandes fondos de inversión inmobiliaria. La iniciativa impediría que inversores institucionales que ya poseen 350 o más viviendas unifamiliares continúen adquiriendo nuevas propiedades.
Además, también busca facilitar la construcción de viviendas prefabricadas. La legislación en vigencia exige que estas unidades se fabriquen sobre una base permanente con ruedas, una condición que puede elevar los costos hasta en u$s10.000 y restringe los lugares donde pueden instalarse. Así, la propuesta que Trump frenó elimina ese requisito para ampliar la oferta de viviendas más económicas.
Otro de los ejes de la propuesta es la rehabilitación de inmuebles deteriorados. Para ello contempla un programa piloto de subvenciones y préstamos condonables destinados a financiar reparaciones en viviendas antiguas.
El conflicto por la reforma electoral
Detrás del bloqueo de la ley de vivienda aparece la insistencia del mandatario para que el Congreso apruebe la Ley SAVE America, una reforma que introduciría cambios significativos en el sistema electoral estadounidense.
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Las elecciones en EEUU tendrán lugar el próximo 3 de noviembre.
Cabe destacar que los comicios de medio término en Estados Unidos tendrán el martes 3 de noviembre. La gestión de Trump llega en medio de un fuerte desgaste por el conflicto con Irán y el efecto sobre la economía, tal como los aumentos de combustible.
Así, la polémica reforma establece que toda persona que quiera registrarse para votar deberá acreditar personalmente su ciudadanía ante las autoridades electorales, incluso si realiza el trámite por correo o de manera online.
La propuesta también obligaría a presentar una identificación con fotografía para participar en elecciones federales y endurecería los requisitos para quienes votan por correo.
El proceso de endurecimiento no termina allí. La propuesta legislativa también pone el foco sobre los padrones electorales exigentes y ordena a los estados a reforzar los mecanismos de depuración de los listados para excluir a personas no habilitadas para votar en comicios presidenciales y legislativos.
La iniciativa contempla incluso sanciones penales para funcionarios electorales que registren votantes sin haber verificado adecuadamente la documentación requerida.
Aunque la mayoría de los republicanos comparte los objetivos generales de la reforma, la propuesta enfrenta resistencias incluso dentro del partido. De hecho, en su último paso por el Senado ni siquiera logró reunir el respaldo de 50 legisladores republicanos.
¿A esto se suman los desafíos operativos que implicar implementar cambios de semejante magnitud a poco más de cuatro meses de las elecciones de mitad de mandato.