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"Estuvimos en un conversatorio con el señor Carlos García", recién nombrado secretario de asuntos políticos de la Embajada estadounidense en Managua, confirmó el diputado disidente del PLC, Augusto Valle, jefe de una bancada minoritaria que dirige el gobierno de Enrique Bolaños, en el Congreso.
El PLC, que ha ganado las elecciones legislativas y presidenciales de Nicaragua desde 1996, enfrenta una crisis interna, desde que su líder, el ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2002) fue procesado en diciembre y encarcelado el pasado 11 de agosto por presuntos delitos de corrupción.
Valle dijo que el funcionario estadounidense "nos preguntaba cómo mirábamos la situación, como podíamos apoyar una unificación de las fuerzas democráticas tanto en la Asamblea Nacional (Parlamento) como a nivel político" partidario.
En la reunión participaron varios legisladores de la denominada bancada legislativa "Azul y Blanco" que apoya al presidente Enrique Bolaños, enfrentado con Alemán, quien mantiene el control del partido.
Valle dijo que los encuentros con la clase política del país son una práctica "común" de parte de funcionarios de diferentes embajadas acreditadas en Managua.
Las acusaciones contra Alemán fueron promovidas en diciembre pasado por el gobierno de Bolaños, quien asumió la presidencia con el apoyo del PLC.
El PLC acusó a Bolaños de traicionar al partido y dio la espalda a su gestión, declarándose como fuerza de oposición.
El conflicto provocó la división del PLC en un bando mayoritario que dirigía Alemán, que tenía bajo su control toda la cúpula del partido y la mayoría de las directivas de base del interior del país, y otro minoritario afín a Bolaños.
El fraccionamiento se reflejó también en la bancada liberal que, tras ostentar una privilegiada mayoría de 53 de los 92 escaños parlamentarios, quedó dividido en dos grupos frente a sus rivales del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
Tras el encarcelamiento de Alemán, el partido quedó bajo el mando de un triunvirato que aglutina las tendencias que abogan por protestas callejeras para lograr la liberación de su líder.
El diputado Valle dijo que a Estados Unidos le preocupa la división del PLC y que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) tome ventaja de esta situación en las elecciones municipales de 2004 y presidenciales de 2006.
El vicepresidente del PLC, Wifredo Navarro -aliado de Alemán- consideró sin embargo que la unidad del partido no debe ser impuesta desde afuera, sino el resultado de decisiones propias de la agrupación.
"No quiero aceptar el concepto de que Estados Unidos sea el que tiene que imponernos la unidad del liberalismo, si vamos a llegar a un acuerdo entre el PLC y estos funcionarios de gobierno y dirigentes de esos partiditos es por la propia dinamia del que hacer político, pero no es porque alguien nos esté diciendo que tenemos que hacerlo", indicó Navarro.
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