Miles de personas rezan en el centro de El Cairo, en protesta contra el gobierno de Mubarak.
El número de muertos tras la segunda jornada de protestas en Egipto ascendió a cinco, después de que las autoridades confirmaran la muerte de un manifestante y un policía, mientras se dispuso el toque de queda nocturno en la ciudad de Suez.
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Además, otras 70 personas resultaron heridas (55 manifestantes y 15 policías) en los enfrentamientos en la ciudad de Suez, situada 100 km al este de El Cairo, dijeron fuentes de los hospitales.
Por otra parte, la policía detuvo a más de 500 manifestantes y varios periodistas en El Cairo y en otras ciudades de Egipto.
De acuerdo a fuentes de seguridad, un joven murió durante las protestas de este miércoles, que fueron reprimidas violentamente por la policía antidisturbios en la capital de Egipto. Los agentes utilizaron vehículos blindados y balas de goma para dispersar a los manifestantes. También un miembro de la fuerza policial falleció en El Cairo.
El martes, la policía disparó contra la multitud en Suez y mató a dos personas, mientras que en El Cairo un policía murió debido a las heridas que sufrió en las protestas.
Los manifestantes salieron a las calles por segundo día consecutivo, pese a las advertencias del gobierno de que aplicará mano dura si continúan las protestas. "No vamos a permitir a nadie que ocasione disturbios, realice reuniones de protestas o manifestaciones", advirtió un portavoz del Ministerio del Interior.
Los manifestantes piden la disolución del Parlamento y la renuncia del presidente Hosni Mubarak. Las protestas se dirigen contra el alto desempleo y exigen la derogación de la ley de emergencia, que prohíbe las manifestaciones sin la autorización del gobierno y permite a las autoridades hacer arrestos sin presentar cargos.
De acuerdo a las fuerzas de seguridad, los reporteros fueron arrestados por "intentar agitar a las masas y crear la confusión en las calles".
En tanto, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), condenó la violencia y las detenciones a periodistas y denunció que las autoridades egipcias bloquearon el acceso a dos medios digitales.
"Hacemos un llamamiento a que el gobierno en El Cairo ponga fin a todo tipo de violencia contra los medios, libere a los periodistas detenidos, y no censure los medios online", expresó a través de un comunicado Mohamed Abdel Dayem, coordinador del programa para Cercano Oriente y África del Norte del CPJ.
Lina Attalah, editora de la versión inglesa de "Al-Masry al-Youm" fue una de las personas atacadas. "Empecé a correr pero cuatro policías me tiraron del pelo y me golpearon en rostro y espalda. Intenté decirles que era periodista pero estaban demasiado ocupados en pegarme", dijo.
En la capital, unos 200 opositores consiguieron pasar las vallas de seguridad pese a la fuerte presencia policial e intentaron impulsar una marcha desde la Corte Suprema hasta la plaza de Ramsés.
"Me he quedado aquí porque estos treinta años de régimen brutal permiten que unos pocos roben todos los recursos del país y dejan al resto en la pobreza", dijo a dpa el escritor Farouq el- Naggar.
En tanto, fuentes cercanas a la oposición informaron a dpa la llegada a El Cairo del ex director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, el egipcio Mohamed El Baradei.
De acuerdo a fuentes cercanas a los activistas, las protestas también están previstas para este viernes después de las oraciones del mediodía.
Entretanto, los gobiernos de Washington y Berlín y la Unión Europea (UE) pidieron prudencia.
La Casa Blanca declaró que el gobierno en El Cairo debía continuar con las reformas políticas, económicas y sociales, mientras que el ministro del Exterior alemán, Guido Westerwelle, instó a una mayor democracia en el país.
"El diálogo es el mejor camino hacia una estabilidad política, que también incluye la libertad de prensa, de asamblea y el respeto por los derechos humanos", dijo el funcionario alemán.
También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a evitar la violencia y a que las autoridades de Egipto vean las protestas que hay en su país como una "oportunidad" para comprometerse en tratar "lo que de manera legítima expresa como una preocupación" el pueblo egipcio.
Por su parte el organismo de derechos humanos, Amnistía Internacional (AI), acusó a las autoridades egipcias de "imprudencia policial" e instó a la moderación en el uso de la fuerza contra los manifestantes.
En lugar de amenazar a los manifestantes, las autoridades deben abrir una investigación sobre los asesinatos a manifestantes y detener a los responsables, señaló AI en un comunicado emitido en Londres. Muchas personas fueron detenidas por "el simple ejercicio pacífico de sus derechos a la libertad de expresión y de asamblea".
AI también reportó que las autoridades egipcias estaban bloqueando las redes sociales como Facebook y Twitter y también las redes de telefonía movil.
"Estos bloqueos demuestran que el gobierno está tratando de esconder al mundo lo que está sucediendo en Egipto", agrega el comunicado.
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