El ejército sirio intensifica sus bombardeos sobre los rebeldes.
El ejército sirio lanzó un asalto de gran envergadura contra la ciudad de Hirak, cuna de la rebelión, y bombardeó un puente por el cual transita la mayoría de los habitantes que huyen hacia el Líbano, en particular los heridos, indicaron varias ONG opositoras. La presión militar contra los rebeldes se produce cuatro días antes del viaje a Damasco de Kofi Annan, emisario de la ONU y la Liga Arabe, para negociar un alto el fuego.
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El ejército bombardeó en la localidad de Rablé un puente por el cual transita la mayoría de los sirios que huyen hacia el Líbano, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El bombardeo no provocó víctimas pero inutilizó el puente que cruza el río Orentes muy cerca de la frontera libanesa.
Unos 2.000 sirios, en su mayoría mujeres y niños, se refugiaron en el Líbano, desde el fin de semana pasado, indicaron el Alto Comisionado para las Naciones Unidas (ACNUR) y fuentes opositoras.
Según el ACNUR, 7.058 refugiados sirios están registrados en el Líbano desde el inicio de la rebelión contra el régimen del presidente Bashar al Asad, sangrientamente reprimida. El OSDH denunció también que "importantes fuerza militares" tomaron "la ciudad de Hirak" en la provincia de Deraa, cuna de la rebelión contra el régimen en el sur de Siria. Por otra parte, en la provincia de Hama (centro), blindados "tienen sitiada a la localidad de Tibet al Imam", agregó el OSDH.
Después de la toma del barrio de Baba Amr en Homs, el 1 de marzo pasado, las fuerzas del régimen aumentaron la presión sobre los otros bastiones del Ejército Sirio Libre (ESL), particularmente Rastán, a 20 km de Homs, declarada ciudad libre desde el 5 de febrero pasado.
Rastán es sometida a un intenso bombardeo por el ejército del régimen del presidente Bashar al Asad. Otra ciudad de la provincia de Homs, Qusseir, controlada en mayoría por los rebeldes, también está siendo bombardeada.
En el plano diplomático, el gobierno sirio sigue siendo sometido a una intensa presión. El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan llamó al régimen sirio a autorizar la apertura "inmediata" de corredores humanitarios para la poblaciones civiles víctimas de la violencia en el país vecino. En tanto, Rusia y China ya bloquearon semanas atrás dos resoluciones de condena a Siria, donde según la ONU la violencia provocó la muerte de 7.500 personas.
Mientras, la Cruz Roja Internacional seguía negociando, por quinto día consecutivo, la entrada de un convoy de ayuda urgente al barrio Baba Amr, de la ciudad de Homs, tomado el 1 de marzo pasado por las fuerzas de Al Asad.
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