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El proyecto del sistema de reforma de las pensiones fue aprobado en primera y segunda votaciones los 6 y 27 de agosto y deberá ahora ser sometido al Senado.
En la primera vuelta de la Cámara Baja, 11 de los 93 diputados del PT no votaron con el PT: ocho se abstuvieron y tres votaron en contra y están ahora amenazados de expulsión.
El secretario del PT, Silvio Pereira, declaró este lunes a la prensa que "60 días son el período máximo de suspensión prevista en la carta del PT para evitar la apertura de un proceso en el seno de la comisión de ética".
En estos dos meses los sancionados no podrán participar de ninguna decisión del partido.
Los ocho parlamentarios del PT que se abstuvieron para "no traicionar sus ideales" son: Chico Alencar (Rio de Janeiro), Ivan Valente (Sao Paulo), JoÒo Alfredo (Ceará), Mauro Passos (Santa Catarina), Orlando Fantazzini (Sao Paulo), Paulo Rubens Santiago (Pernambuco), Maria da Conceiþao (Distrito Federal) y Walter Pinheiro (Bahía).
"Nuestra abstención simboliza nuestras divergencias sobre la reforma del sistema de pensiones, lo que no significa una ruptura con nuestro grupo parlementario, el partido o el gobierno, con quien deseamos continuar dialogando", señalaron en un comunicado divulgado recientemente.
El lunes, la dirección del PT procuró evitar sanciones drásticas, como la expulsión, que amenaza a otros tres diputados que votaron contra la reforma de pesiones.
La dirección del PT sólo decidirá en octubre próximo el destino de estos tres "rebeldes": Joao Batista de Araújo, apodado Babá (del estado de Pará), Luciana Genro (Rio Grande do Sul) y Joao Fontes (Sergipe).
Una senadora radical, Heloisa Helena (Alagoas), quien no cesa de criticar el gobierno de Lula, está igualmente amenazada de expulsión.
Los parlamentarios amenazados con la expulsión se reunirán este lunes de noche en la Universidad del estado de Rio de Janeiro (UERJ) con militantes disidentes, descontentos con los ocho meses de poder del gobierno Lula, para lanzar un movimiento para la formación de un nuevo partido, más a la izquierda, según ellos.
Los disidentes publicaron un manifiesto que recogió 2.200 firmas en tres semanas entre los casi 400.000 afiliados al PT.
"Si nos expulsan, el PT se convertirá en un partido que acepta el ALCA (Asociación de Libre Comercio de las Américas), que se alía a los partidos de la política tradicional que siempre combatimos y que ha abandonado sus principios", declaró Luciana Genro.
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