El Reino Unido anunció este viernes que prohibirá la importación de productos provenientes de los asentamientos israelíes en Cisjordania, según anunció ante el Parlamento el ministro británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband. La medida también contempla sanciones contra empresas y particulares que contribuyan a la expansión de esas comunidades mediante la construcción, financiación o prestación de servicios.
El anuncio se produjo mientras Israel avanza con planes para construir unas 1.200 viviendas en asentamientos de la denominada zona E1, un área estratégica al este de Jerusalén que generó una amplia condena internacional, que sigue de cerca el repunte de la violencia ejercida por colonos israelíes contra la población palestina en Cisjordania.
"La situación en Palestina es una emergencia moral. Lo que el gobierno de Netanyahu está haciendo en Gaza es una mancha en la conciencia del mundo, y hay cada vez más pruebas de que se habrían cometido crímenes de guerra. Además, estamos siendo testigos de un terrorismo de colonos sin precedentes en Cisjordania", denunció Miliband durante el anuncio.
Para el gobierno británico actualmente en Cisjordania "se está produciendo una limpieza étnica de palestinos, perpetrada por colonos". El comunicado también criticó el liderazgo de Benjamin Netanyahu y aseguró que su gobierno "ha hecho la vista gorda ante esta situación".
Así, Miliband agregó: "Nuestra brújula es la convicción de que la solución de dos Estados es el camino: tanto el pueblo israelí como el palestino tienen derecho a la autodeterminación, la libertad y la seguridad. Hoy estamos denunciando la ocupación de Palestina como ilegal".
Las sanciones del Reino Unido
En detalle, el Reino Unido confirmó que prohibirá la importación de bienes provenientes de asentamientos ilegales en la zona de conflicto. Además, también adelantaron que tomaran medidas sobre los servicios para apuntar "contra quienes financian, facilitan o construyen nuevos asentamientos" y, por último, anunciaron que prohibirán la "publicidad de propiedades y tierras" ubicadas en esos asentamientos.
Miliband aclaró que la decisión no está dirigida contra el pueblo israelí, sino contra las políticas de su gobierno, y reafirmó el compromiso de Londres con la solución de dos Estados. Más allá de las críticas, el comunicado reconoció que el atentado de Hamás del 7 de octubre causó un "trauma" en el pueblo de Israel y reafirmó su apoyo ante las amenazas de Irán.
De esta manera, explicó que el gobierno británico también reestablecerá las sanciones económicas contra Irán, además de "intensificar la presión sobre su red de grupos aliados, como Hezbolá".
Poco después, los ministros de Asuntos Exteriores de 12 países emitieron una declaración conjunta en la que manifestaron su intención de imponer restricciones comerciales a los asentamientos considerados ilegales.
El documento fue firmado por Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido y Suecia. Los países sostuvieron que debe preservarse la solución de dos Estados y reclamaron a Israel que detenga de inmediato la expansión de los asentamientos.
La respuesta de Israel y Estados Unidos
La decisión británica provocó una respuesta inmediata del gobierno israelí. El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, acusó a Londres de interferir en las elecciones israelíes, previstas para finales de octubre, y anunció que Israel cerrará el consulado británico en Jerusalén.
Antes del anuncio, funcionarios israelíes y estadounidenses ya habían advertido sobre las posibles consecuencias de las sanciones. El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó la medida de "grave error de cálculo".
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, aseguró a la BBC que Washington respondería "sin duda" y advirtió que las medidas podrían tener un "enorme impacto económico" sobre empresas británicas.
En medio del conflicto con Reino Unido, Israel anunció su apoyo a la causa Malvinas
En principio, poco parecería tener que ver la situación Malvinas. Sin embargo, los anuncios de presidente Javier Milei encontraron especial eco en los gobiernos de Estados Unidos e Israel, dos de sus aliados ideológicos principales y dos países que mantienen tensiones abiertas con el Reino Unidos. La tensión de Londres con Washington se explica a raíz de la reconfiguración que vive la OTAN en su relación con el gobierno estadounidense, mientras que con Tel Aviv se explica por la problemática de los colonos
En este escenario, tan solo un día atrás el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, pidió al primer ministro Benjamín Netanyahu que Israel reconozca la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y aplique sanciones contra Reino Unido mientras continúe lo que calificó como una “ocupación” del territorio.
“Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”, sostuvo Ben Gvir en su cuenta de X.
El funcionario también cuestionó las actividades petroleras desarrolladas en el archipiélago: “Los británicos no solo se conforman con ocupar el territorio, sino que también realizan allí perforaciones petroleras y le roban el dinero al pueblo argentino”, afirmó.
En ese sentido, Ben Gvir reclamó directamente a Netanyahu un cambio en la postura de Israel: “Le hago un llamado al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y a imponer sanciones a Reino Unido mientras la ocupación continúe”, escribió.
Cabe destacar que Gvir es uno de los funcionarios apuntados por la comunidad internacional por sus permanentes declaraciones contra la existencia de Palestina y su población. Poco más de un mes atrás, en una entrevista con el pódcast '8 de octubre', conducido por Rom Braslavski, quien fuera rehén de Hamás en la Franja de Gaza, el ministro manifestó su rechazo a la estrategia de Netanyahu de reducir los ataques contra Gaza como parte de un plan de paz impulsado por Trump.
"Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir, ni siquiera son personas", declaró Gvir.
A esto, agregó: "Considero que toda Gaza es nuestra [...] Deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif (colonia israelí en la Franja, desmantelada en 2005), sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno", sostuvo.