Londres (EFE, Reuters, ANSA) - Las tropas británicas se retiraron de una base militar en Basora, en el sur de Irak, en el primer paso para desmovilizar las fuerzas de Gran Bretaña, un gesto que incomoda a Washington.
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El Ministerio de Defensa en Londres informó que otros 500 soldados abandonarán en los próximos días el ex palacio presidencial de Saddam Hussein en la misma región. En el futuro, las tropas británicas estarán estacionadas sólo en una base aérea fuera de la ciudad.
Según el gobierno británico, Basora no está sometida a los mismos niveles de violencia que el resto de Irak y las fuerzas iraquíes están demostrando que pueden hacerse cargo de la seguridad en ese lugar.
Mientras tanto había noticias confusas sobre quién controlaba el cuartel del que se retiraron los británicos, y así algunos hablan de que la milicia conocida como el Ejército de Mahdi estaba saqueando el edificio. Sin embargo, el Ministerio de Defensa británico aseguró que el cuartel seguía en manos de las fuerzas iraquíes.
Enfrentamiento
La pasada semana, el general John Keane, ex jefe del Estado Mayor del ejército estadounidense y asesor del general David Petraeus, comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas en Irak, afirmó en declaraciones a la «BBC» que Basora es actualmente escenario de peleas entre bandas armadas rivales.
Keane advirtió de que si los británicos siguen sacando tropas de allí, la situación de seguridad seguirá empeorando. Actualmente quedan en Irak alrededor de 5.500 soldados británicos, la mayoría de los cuales tienen ya su base en el aeropuerto de Basora.
En ese marco, al menos catorce personas murieron ayer -siete de ellas en un bombardeo de EE.UU.- y otras trece resultaron heridas en Irak el mismo día en que la policía informó del hallazgo de 21 cadáveres en las calles de Bagdad.
Fuentes policiales explicaron que cinco niños y dos mujeres perdieron la vida y otras cinco personas sufrieron heridas en un ataque norteamericano contra una vivienda en la ciudad de Samarra, según fuentes policiales. Hasta el momento el mando militar estadounidense no había confirmado ni desmentido esta información.
Por otro lado, en un ataque contra peregrinos chiitas que se dirigían a la ciudad de Kerballa, una mujer murió y otras seis personas sufrieron heridas. El atentado fue lanzado por un grupo armado en el área de Al Sayedia, en el sur de la capital.
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