El líder de la oposición irlandesa, Enda Kenny, entabló negociaciones con el objeto de formar una coalición gubernamental, tras su victoria sin mayoría absoluta en las elecciones.
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Sin esperar al anuncio de los resultados definitivos, que se conocerán entre hoy y mañana, Kenny reivindicó la victoria de la oposición.
Según resultados parciales divulgados, con alrededor de 80% de circunscripciones escrutadas, su partido, el Fine Gael (centro) logró más de 36% de los sufragios, relegando al partido en el poder, el Fianna Fáil.
Este último partido, también de centro, logró sólo el 17,4% de los votos y debería perder dos tercios de sus escaños. Las elecciones generales del viernes marcan también el fin de la carrera política del primer ministro saliente, Brian Cowen, que no se volvía a presentar.
Pero el Fine Gael no logró una victoria suficiente para controlar la cámara baja del parlamento, lo que obliga a Enda Kenny a buscar una alianza con el Partido Laborista, una formación de izquierdas con la que ya gobernó en varias ocasiones.
"Voy a estudiar todas las opciones", dijo Kenny, subrayando sin embargo que los electores le confirieron un "apoyo masivo" con miras a un "gobierno estable y fuerte". "No quiero que las cosas se alarguen. Voy a decidir muy rápidamente", anunció.
El líder tiene teóricamente hasta el 9 de marzo, día de la investidura, para formar su gobierno. El jefe de filas de los Laboristas, Eamon Gilmore, confirmó el sábado que "el resultado más probable" sería "una coalición", sin extenderse sobre los numerosos obstáculos que deberán superar.
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