Fue recibido hoy Mohammed Aldouri por el secretario general de la ONU, Kofi Annan. Tras el encuentro, el diplomático aseguró que "todo se acabó. No hay gobierno al que representar Ahora sólo represento a mi país". "Cuando perciba que todo está listo, me iré", dijo. Annan negó que en la reunión Aldouri le haya solicitado asilo o protección.
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Aldouri sacudió el miércoles al mundo diplomático con su declaración a la prensa de que "el juego" había terminado y que esperaba "la llegada de la paz y la felicidad para el pueblo iraquí".
Fue recibido hoy a su solicitud por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien previamente había dicho que Aldouri "no le pidió ninguna clase de asistencia, ni asilo ni protección".
En declaraciones a la prensa, Aldouri manifestó que "todo se acabó. No hay gobierno al que representar. Ahora sólo represento a mi país".
"Cuando perciba que todo está listo, me iré. No es fácil prepararse para partir", dijo, para afirmar que "continuará la existencia del estado iraquí. La nueva gente vendrá con su propia misión y ellos continuarán trabajando en las Naciones Unidas", sostuvo Aldouri.
Hoy, su llegada a la ONU para la entrevista con Annan, puso fin a versiones de prensa sobre un presunto viaje suyo a París, y luego a Holanda, tras dejar abruptamente Nueva York, donde en la puerta de su residencia del Upper East Side, en Manhattan, el miércoles declaró a la prensa que "el juego ha concluido".
Había agregado que "desde hacía varios días no tenía comunicación con su gobierno y que no tenía relación con el presidente Saddam Hussein".
Durante su misión en la ONU, de poco más de dos años, fue un firme defensor del régimen de Hussein, y en todos los debates de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y varios paneles, reafirmó que Irak no tenía más armas de destrucción masiva.
En su última intervención ante el Consejo de Seguridad, el 27 de marzo, Aldouri dijo que Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia "comenzaron una verdadera guerra de exterminio que mataría y destruiría todo", lo cual motivó la inesperada salida del Consejo del embajador norteamericano, John Negroponte.
Pero Aldouri gozaba de una excelente reputación entre las misiones diplomáticas en la ONU, a tal punto que, aún cuando ambos están en veredas opuestas, el embajador británico ante la ONU, Jeremy Greenstock, dijo que "le rendía homenaje, porque es una muy buena persona".
Greenstock también expresó "comprensión" por la dura situación en la cual se hallaba su adversario y manifestó "la esperanza que halle una vida decente, y represente a un gobierno decente".
Por la mañana, antes de volver a reunirse con el embajador de Irak en su despacho del piso 38, Annan negó que el embajador Aldouri le haya solicitado el lunes pasado alguna gestión de asilo. "Sólo manifestó preocupación por el acoso que padecían diplomáticos de la misión de Irak ante la ONU a manos de algunas autoridades norteamericanas", dijo Annan.
Aldouri, doctorado en derecho público en la universidad de Dijón, en 1973, dedicó gran parte de su vida al derecho. Había iniciado su gestión en la ONU en febrero del 2001, tras desempeñarse desde 1999, como embajador de su país ante la ONU, en Ginebra.
Anteriormente había ocupado áreas de derechos humanos y legales del ministerio de Exteriores de Irak, así como fue miembro del comité para los Derechos Civiles y Políticos de la ONU entre 1980 y 1984.
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