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La visita al palacio Sojoud, en el distrito bagdadí de Karj y una de los ocho residencias del líder iraquí, se realizó de manera inesperada a primera hora de la mañana y duró una hora y 48 minutos, sin que los técnicos hicieran a su salida declaraciones a la prensa.
Distintos equipos lo abordaron de forma simultánea por sus dos puertas, en un aparente intento de evitar que los vigilantes sacaran material prohibido por una mientras los supervisores entraban por la otra.
Las dos misiones de especialistas, la primera de la Comisión de Inspección, Verificación y Control de Naciones Unidas (UNMOVIC) y la segunda de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), tuvieron que esperar algo más de cinco minutos hasta que los Guardias Republicanos les franquearon el acceso.
Tras recorrer en automóviles largas avenidas sombreadas por filas de palmeras, los equipos se unieron en el interior para realizar juntos la inspección del palacio, que Saddam Hussein había abierto al publico a principios del actual mes sagrado del Ramadán para ofrecer comida a los sectores de población más desfavorecidos de la capital.
La misión ha sido la más delicada desde que los expertos iniciaran su trabajo la pasada semana, después de que la negativa del régimen iraquí a que los inspectores que entonces supervisaban los arsenales continuaran su trabajo en los palacios presidenciales fuera hace cuatro años la causa de la retirada de la Misión Especial de Naciones Unidas (UNSCOM).
El reinicio de aquella inspección en las residencias de Saddam Hussein por los actuales especialistas se produce en el sexto día de trabajo de estos y 24 horas después de que los nuevos técnicos denunciaran por primera vez la desaparición de material dejado por la anterior misión.
Según técnicos de la UNMOVIC que visitaron el lunes el centro militar de Karamah (Dignidad) de esta capital, las cámaras que habían dejado allí instaladas miembros de la UNSCOM han desaparecido de ese complejo, especializado en la fabricación de misiles como los que Irak utilizó durante la Guerra del Golfo de 1991.
Las autoridades iraquíes han atribuido, no obstante, la desaparición de las cámaras a que fueron destruidas por los bombardeos de aviones de guerra de EEUU y Gran Bretaña contra ese y otros centros militares en la operación conocida como "Zorro del Desierto", lanzada un día después de que la UNSCOM abandonara Bagdad.
Una vez comenzada la inspección en los hasta ahora impenetrables palacios presidenciales, la siguiente prueba que debe superar el régimen de Saddam Hussein es la presentación el domingo de una lista completa de sus armas convencionales y de destrucción masiva.
La relación también debe incluir todos los planes para el desarrollo de programas químicos, bacteriológicos y nucleares con fines pacíficos, según estipula la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU, que para el régimen iraquí no es más que un pretexto para lanzar en su contra un nuevo ataque militar, en este caso para desalojar del poder a Saddam Hussein.
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