El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El líder cubano Fidel Castro salió en defensa del presidente venezolano Hugo Chávez y sus otros aliados latinoamericanos, en sus posiciones radicales planteadas en la Cumbre Iberoamericana, y puso el dedo en la llaga de izquierdas con diferencias cada vez mas evidentes.
Castro, que había enviado el sábado a través de Chávez un saludo telefónico a la paralela Cumbre de los Pueblos, también en Santiago de Chile, acudió a sus "reflexiones" escritas para, con leguaje críptico, resumir sus opiniones en apenas 250 palabras.
"La crítica de Chávez a Europa fue demoledora. La Europa que precisamente pretendió dar lecciones de rectoría en esa Cumbre Iberoamericana", dijo Castro sin mencionar directamente a España, o sus representantes, con quienes el mandatario venezolano tuvo el choque.
La Cumbre finalizó con un fuerte altercado en el cual el rey de España, Juan Carlos I, que pidió a Chávez callarse, en medio de una fuerte discusión que este sostenía con el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
Chávez había acusado al ex presidente del gobierno español, José María Aznar de "fascista" y criticó duramente a los empresario españoles, mientras Zapatero le solicitaba respeto.
En la polémica terció el vicepresidente cubano Carlos Lage, quien dijo que esa discusión "da validez a la Cumbre" porque es expresión de las contradicciones que vive América Latina, según publica el diario Juventud Rebelde, el mismo donde aparece el citado artículo de Castro, el número 57 que escribe desde el 29 de marzo.
"No debiéramos interpretar el derecho de Venezuela a defenderse como un ataque al Rey o al actual Gobierno de España o al pueblo español", dijo Lage.
Castro, alejado del poder hace más de 15 meses por una grave crisis de salud, cita al revolucionario argentino-cubano, Ernesto Che Guevara, para establecer diferencias entre las posiciones radicales adoptadas por Venezuela, Nicaragua y Bolivia, con otros países se denominan también de izquierda.
"Con dolor profundo escucharía (el Che) los discursos que desde posiciones tradicionales de izquierda se pronunciaron", dice Castro, y añade que "los de la derecha asumieron las posiciones igualmente tradicionales haciendo inteligentes concesiones a la supuesta izquierda".
Sin mencionar por su nombre a Elías Antonio Saca, Castro señaló que "el discurso que en esa Cumbre pronunció el presidente de El Salvador provoca náuseas".
Agregó que "en las palabras de Daniel (Ortega) y Evo (Morales) se escucharon las voces de Sandino y de las culturas milenarias de este hemisferio".
Ortega propuso dejar la Organización de Estados Americanos (OEA) y agrupar únicamente a los países iberoamericanos, sin Estados Unidos, mientras que Morales, denunció una conspiración interna en su país e involucró en la misma al embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg.
Según Castro, Guevara sentiría orgullo "por los pronunciamientos de varios líderes, revolucionarios y valientes, con independencia de la poca o mucha experiencia política de cualquiera de ellos".
"La experiencia es la madre de la ciencia y de las ideas", señaló Castro, de 81 años, en el poder desde 1959, y agregó que "el capitalismo es un sistema regido por leyes ciegas, destructivas y tiránicas impuestas a la especie humana".
Castro, quien dejó de asistir a esas reuniones en el 2000, cinco años antes de caer enfermo, opinó que "dedicar la próxima Cumbre a la juventud latinoamericana es una mezcla indigerible de cinismo y de mentira para sembrar reflejos condicionados en la mente de los pueblos".
Dejá tu comentario