El ministro de Interior francés Bernard Cazeneuve.
Los servicios secretos de la policía francesa detuvieron el pasado fin de semana a siete presuntos yihadistas en Estrasburgo y Marsella, en operaciones que permitieron abortar un atentado, reveló hoy el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve.
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Los sospechosos, de entre 29 y 37 años, son de nacionalidad francesa, marroquí y afgana, añadió Cazeneuve.
Todos los detenidos habían estado previamente en Siria y tenían vínculos con el comando de yihadistas que atacaron el teatro Bataclan y otros sitios de París, el 13 de noviembre de 2015, causando al menos 130 muertos y 350 heridos.
Dos de los fundamentalistas fueron capturados en Marsella, uno en otra localidad no precisada y cuatro en Estrasburgo, que parecía, en un primer momento, el sitio elegido para una nueva masacre yihadista en territorio francés.
Se hablaba de que el objetivo podía ser el tradicional mercado navideño temporario de la ciudad alsaciana del noreste de Francia que es además una de las sedes del Parlamento Europeo.
Sin embargo, los primeros interrogatorios llevaron a excluir esta hipótesis, dando a entender, en cambio, que el objetivo eran, otra vez, la región de la capital y Marsella.
Seis de ellos no estaban fichados por los servicios de inteligencia, mientras que las autoridades francesas habían sido alertadas por "un país socio" sobre el séptimo, un marroquí.
La investigación de la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI) se inició hace más de ocho meses y condujo el pasado 14 de junio, en vísperas de la Eurocopa, a la detención de otros cinco sospechosos, dos de los cuales fueron encarcelados.
Cazeneuve detalló que la intervención de este fin de semana ha abortado "una acción terrorista prevista desde hace tiempo" contra Francia, informó la agencia de noticias EFE.
La investigación abierta hace unos días por la Fiscalía antiterrorista permitirá conocer si los sospechosos planeaban un atentado coordinado contra varios lugares del país.
Los arrestos en Estrasburgo se produjeron a menos de una semana de que se abra el mercado de Navidad de la capital alsaciana, el más famoso de toda Francia, que ya fue objeto de una tentativa de ataque islamista en 2000.
El alcalde de esa ciudad, Roland Ries, precisó sin embargo que ese mercadillo no estaba en el punto de mira y no va a ser anulado.
El diario Le Parisien detalló que los cuatro hombres detenidos allí esperaban una entrega de armas y la cadena iTélé señaló que los agentes requisaron varias armas y 3.800 euros.
Francia está alerta máxima desde el año pasado, cuando fue víctima del peor ataque en su territorio desde la Segunda Guerra Mundial, cometido por un comando del Estado Islámico (EI) que mató a 130 personas en atentados a bares, una sala de teatro y un estado de fútbol en París y sus alrededores, en noviembre.
Otras 86 personas más murieron en la sureña ciudad de Niza en julio pasado cuando un extremista islámico atropelló a una multitud que festejaba en las calles el día nacional de Francia, el 14 de julio.
Ries dijo que las fuerzas del orden actuaron en el barrio de la Meinau, donde en 2014 fue desmantelada otra célula yihadista que condujo a varias condenas, en particular una a nueve años de prisión para Karim Mohamed-Aggag, hermano de uno de quienes atentaron contra la sala de conciertos parisina Bataclan el 13 de noviembre de 2015.
iTélé apuntó que el comando podría haber sido formado y dirigido desde Al Raqqa, en Siria, donde se cree que dos de los detenidos podrían haber estado en 2015.
El canal añadió que, según investigadores de la DGSI, el grupo habría tenido intenciones de atacar durante la Eurocopa.
Estas últimas detenciones elevan a 418 el número de arrestados en Francia vinculados con redes terroristas desde principios de año, de los cuales hubo 43 solo en lo que va de noviembre.
"Jamás la amenaza terrorista ha sido tan elevada", avisó Cazeneuve, que destacó que la movilización del Ejecutivo, tanto en Francia como con otros países, es "total" e incluye el reforzamiento de los controles de las fronteras europeas o la lucha contra el tráfico de armas.
El presidente francés, Francois Hollande, consideró que los agentes de seguridad han vuelto a demostrar su eficacia y saludó la labor de todos los servicios estatales centrados en la lucha antiterrorista.
El Gobierno francés ha repetido en los últimos días que el nivel de amenaza justifica que el estado de emergencia (en vigor desde la noche del 13N) sea prolongado al menos hasta las elecciones presidenciales de 2017.
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