La compañía Tepco, que administra la central nuclear de Fukushima, anunció que tras numerosos intentos halló la pérdida del reactor número 2 responsable del derrame de agua radioactiva al océano Pacífico. Los técnicos trabajaban para tapar la grieta con concreto.
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Los trabajadores hallaron una grieta en el tanque de contención de concreto bajo el reactor 2, que provocaba la filtración de líquidos con una radiación de 1.000 millisievert/h.
"Hoy a las 9.30 (0.30 GMT), trabajadores encontraron agua que, con una radiactividad de 1.000 milisieverts por hora, se ha acumulado en un pozo cerca del reactor 2", dijo un vocero de la empresa.
La grieta es de 20 centímetros y se produjo en el muro de la sala donde están almacenados los cables de alimentación del edificio de las turbinas del reactor.
Los técnicos prosiguieron además los esfuerzos para quitar el agua radioactiva del edificio del establecimiento nuclear, mientras buscan la mejor manera de reactivar las funciones de enfriamiento de los reactores.
Tepco considera la utilización de una isla artificial flotante de grandes dimensiones, denominada "megafloat", para almacenar el agua contaminada una vez que se hallan llenado los depósitos destinados para ello.
La ciudad de Shizuoka, a unos 300 kilómetros al sur de la planta nuclear, ofreció una de esas islas, con capacidad para contener 10.000 toneladas de líquido.
La radioactividad del agua crea problemas para la reactivación de los sistemas de enfriamiento de los reactores.
Además, la compañía maneja la hipótesis de inyectar nitrógeno en los tanques de contención de los reactores para ayudar a prevenir una explosión de hidrógeno.
Según expertos nucleares consultados, este último plan es una mala señal porque implica que existe inestabilidad en los reactores.
Mientras, continúan realizándose otras verificaciones sobre la integridad de los reactores. La planta fue dañada por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo pasado.
Por su parte, el primer ministro de Japón, Naoto Kan, viajó por primera vez en tres semanas a la región del noreste del país devastada por el sismo.
Kan arribó desde la capital, Tokio, en un helicóptero militar al pequeño puerto de Rikuzentakata, en la prefectura de Iwate, particularmente azotado por la doble catástrofe: allí, 1.000 personas murieron y otras 1.300 están desaparecidas.
"Les aseguré que el gobierno hará su mejor esfuerzo para ayudarlos por todo el tiempo necesario", informó el mandatario. Luego, el premier se reunió en la prefectura de Fukushima con equipos que trabajan para controlar la emergencia.
"Hay que poner el establecimiento nuclear bajo control para limitar la magnitud del daño. Es un trabajo duro, pero esperamos hacer un esfuerzo máximo", indicó Kan.
Asimismo, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), de Naciones Unidas, anunció que enviará dos expertos a Japón para recabar información de primera mano sobre el estado del reactor.
Según una nota publicada en el sitio web de la Agencia, los expertos se reunirán con los responsables de la planta Kujushima 1 a partir del lunes. La AIEA ya tiene en Japón a dos especialistas en medición de radiaciones.
Ya arribó a la base aérea japonesa de Yokota, cercana a Tokio, un equipo de 15 expertos estadounidenses en el control de radiaciones, miembros de la Fuerza de Respuesta Inicial, una división especial con base en el pueblo de Indian Head, en el estado norteamericano de Maryland. Este personal es altamente especializado en operaciones de peligro extremo, como situaciones de contaminación química, biológica o nuclear.
El equipo brindará apoyo para monitorear, relevar e identificar agentes radioactivos, y conducir investigaciones, salvatajes y descontaminaciones del personal involucrado en trabajos en la planta, incluyendo curas médicas de emergencia.
En tanto, militares japoneses y estadounidenses recuperaron 63 cuerpos en tres días de búsqueda conjunta en zonas afectadas por el terremoto y tsunami, que causó 11.828 muertos y 15.540 desaparecidos, según un nuevo balance oficial.
Las tareas de búsqueda, dijo el ministerio de Defensa, se concentraron en el área de Ishinomaki, entre las ciudades más golpeadas de la prefectura de Miyagi.
Son 18.000 los militares japoneses y 7.000 los estadounidenses desplegados, además de agentes de la policía, la guardia costera y bomberos.
El balance del desastre divulgado por la policía hasta el mediodía local, menciona 11.828 muertos en 12 prefecturas (de los cuales 7.192 en Miyagi), mientras que los desaparecidos son 15.540 en seis prefecturas.
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