El gobierno británico anunció una revisión de las medidas antiterroristas, que incluirá reducir la cantidad de horas de arresto a los sospechosos y colocar otro nombre a las llamadas "órdenes de control", pero no habrá un cambio de fondo.
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La ministra del Interior británica, la conservadora Theresa May, hizo el anuncio en una exposición en la Cámara de los Comunes. Bajo las reformas, los nuevos poderes antiterroristas no serán revisados cada año y se mantendrán las restricciones a sospechosos de terrorismo.
Los arrestos domiciliarios de 16 horas serán reemplazados por "requerimientos de residencia durante la noche", de entre ocho y diez horas, confirmó May.
También indicó que el término "órdenes de control", que había sido impuesto por el gobierno de Tony Blair y que incluía el uso de pulseras magnéticas para sospechosos de terrorismo, será denominado como "Medidas de Investigación y Prevención del Terrorismo".
Los nuevos poderes serán reducidos a dos años y sólo serán renovados "si existe nueva evidencia acerca de que los sospechosos reincidieron en actividades vinculadas al terrorismo".
Los arrestos domiciliarios nocturnos, que reemplazarán a los actuales toques de queda, serán monitoreados a través de pulseras magnéticas. Como parte de los cambios se les permitirá a los sospechosos en estas condiciones pedir por una noche libre para pasarla fuera de dicha residencia.
Poco antes, lord Godfrey Macdonald, uno de los expertos que asesoró al gobierno en la revisión de las medidas antiterroristas, afirmó que el uso de pulseras magnéticas y arrestos domiciliarios para los sospechosos de terrorismo "sigue siendo una medida desproporcionadas y objetable"
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