Holanda: sigue conmoción por el "crimen de Facebook"
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Winsie fue asesinada porque publicó ciertos comentarios en Facebook que molestaron a dos contactos.
"Por esos hechos recibes la pena máxima", dijo la jueza de menores Wendy Vierveijzer. El joven no mostró ninguna emoción. Admitió el hecho, pero durante el juicio prácticamente no dijo ninguna palabra más.
El caso comenzó con comentarios en la red social. Según relató la fiscalía el desarrollo de los hechos, Winsie, de 15 años, difundió en Facebook que Polly, quien fuera su mejor amiga en el pasado, tuvo relaciones sexuales con varios varones. Y Polly se quiso vengar.
Durante semanas elaboró con su novio un complot de asesinato y le pagó al autor del crimen entre 20 y 100 euros.
El 14 de enero el joven apuñaló a Winsie en la entrada de su casa paterna en Arnheim. "Totalmente consciente en el cuello y en la cara", dijo la jueza. Antes del hecho el joven habría dicho: "Perdón, pero debo hacerlo".
El padre intentó ayudar a su hija y en ese momento fue herido con el cuchillo en la mano y el cuello. Winsie murió cinco días después en el hospital.
El joven preparó el asesinato, exploró el lugar donde lo cometería y lo anunció. "Tuviste varias oportunidades de no hacerlo", indicó la jueza. "Pero te decidiste, querías matar a Winsie y a su padre".
Tras el fallo quedan muchas preguntas abiertas. ¿Qué impulsó al joven con dos antecedentes penales a cometer el asesinato? Él no conocía a Winsie.
¿Quería pertenecer al círculo?, como dijo la fiscal Josan Schram. ¿O fue presionado por los instigadores?, como sostienen sus defensores.
La jueza no tomó como válidos estos argumentos y citó a los peritos. "Tienes trastornos sociales y psíquicos", dijo Vierveijzer. "Por eso debes ser tratado".
Tres años de terapia en un instituto para criminales juveniles. Sin embargo, el período podría ser prolongado.
Muchas preguntas serán respondidas probablemente en octubre, cuando los dos presuntos instigadores tendrán que responder ante la Justicia.
El caso "conmocionó profundamente a la ciudad y al país", dijo la jueza.
El padre de la joven asesinada espera que esta conmoción sacuda a otros padres. "Los peligros del chat y de los medios sociales son subestimados", advirtió.
Pero aquí no se juzga a Facebook, opinó Remco Pijpers, el director de la fundación "Mijn kind online" (Mi hijo online), que aconseja a padres en el uso de Internet de sus hijos.
Pijpers cree que en la vida real hay mucho más acoso que en Internet y en Facebook. Pero uno no puede subestimar las ofensas online "en las que de pronto alguien es puesto en ridículo frente a cientos de amigos de Facebook". Y ello puede tener consecuencias reales.
Muchos padres holandeses se sienten indefensos tras este caso. "Yo tampoco sé qué es todo lo que hacen mis hijos en la computadora", dijo un padre de Ámsterdam. "Eso me atemoriza".




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