El presidente de Francia, Francois Hollande, dijo que el letal ataque del jueves en la ciudad de Niza fue claramente un atentado terrorista y que el estado de emergencia impuesto desde un asalto previo en París en noviembre sería extendido por otros tres meses.
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Hablando después de una reunión de emergencia la madrugada del viernes, Hollande aseguró que al menos 77 personas murieron en el ataque en que una persona dirigió un camión a alta velocidad en contra de una multitud que observaba los fuegos artificiales por las celebraciones del día de la Toma de la Bastilla.
El mandatario aseguró que entre las víctimas hay "varios niños" y subrayó que "toda Francia está bajo la amenaza del terrorismo islamista".
"No se puede negar la naturaleza terrorista de este ataque, un nuevo ejemplo de la forma más extrema de violencia", aseguró el líder francés en una cadena nacional de televisión.
Hollande encabezó una reunión de su gabinete de crisis antes de reunirse en el Palacio del Elíseo con el primer ministro, Manuel Valls, con quien tiene previsto viajar a Niza mañana por la mañana, una vez que termine la reunión del Consejo de Defensa programada.
Además de la prórroga del estado de emergencia, Hollande anunció que se mantendrá en "alto nivel" la operación Sentinel, que le permite movilizar a 10.000 militares, y que resolvió "llamar a la reserva operacional" para reforzar a los gendarmes y a la Policía Nacional, especialmente en materia de control de las fronteras.
Más tarde, el ministro del Interior Bernard Cazeneuve aseguró que la cifra de muertos aumentó a 80.
Cazeneuve, anunció que "es necesario la máxima vigilancia porque estamos en guerra con los terroristas que quieren destruirnos a cualquier costo y en un modo extremadamente violento".
El ministro aclaró, en directo desde Niza, que se elevaba, por consiguiente, el nivel de alerta del plan antiterrorista 'Vigipirate' en la región de Provence-Alpes-Cote d'Azur.