El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, afirmó que las fuerzas de seguridad han logrado derrotar a los atacantes del centro comercial Westgate, en Nairobi, después de tres días de cerco.
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"Humillamos y vencimos a nuestros atacantes, lo que ha sido alcanzado por nuestro equipo multiagencias. Cinco fueron muertos y 11 arrestados", dijo en un discurso televisado. "Nuestras pérdidas son inmensas", agregó.
"Han muerto 67 personas, 61 civiles y seis agentes de seguridad", precisó. También proclamó tres días de luto nacional.
El jefe del Ejército, general Julius Karange, afirmó que el atentado fue cometido por un grupo "multinacional", pero se negó a confirmar las nacionalidades de sus integrantes.
La ministra de Exteriores keniana, Amina Mohamed, afirmó a la televisión pública estadounidense que entre los asaltantes había "dos o tres norteamericanos" muy jóvenes, de unos 18 y 19 años, y una mujer británica.
Los estadounidenses son de origen somalí pero "vivían en Estados Unidos, en Minnesota y otro lugar", afirmó Mohamed a PBS.
Sobre la británica, dijo que no era la primera vez que participaba en un acto terrorista. "Creo que lo ha hecho varias veces antes", lo que subraya la naturaleza internacional del terrorismo, consideró. Y muestra que los gobiernos tienen que coordinarse mejor para combatirlo.
La portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Jen Psaki, se negó a confirmar esta versión y aseguró que se está investigando. "En este momento no tenemos pruebas determinantes sobre las nacionalidades o identidades de los atacantes", indicó al "Washington Post".
Reino Unido también dijo estar analizando si las informaciones sobre la participación de una británica son ciertas.
Un portavoz de Al Shabaab se atribuyó la responsabilidad por la operación -muy coordinada con granadas y armas automáticas- y aseguró que no negociarán con el gobierno.
La fuente afirmó a una emisora de radio en Somalia que los combatientes que quedan lucharán hasta el final, al tiempo que calificó la masacre como parte de la yihad (guerra santa) global.
Los gobiernos de Canadá, Francia, Reino Unido, Sudáfrica, Holanda y Estados Unidos confirmaron que hay ciudadanos de sus países entre los muertos o heridos.