«Es un programa simpático, pero más que nada simbólico», dice el diputado. Para la izquierda, la primera decisión del gobierno Lula debería ser romper con el actual modelo económico, lo que implica interrumpir las negociaciones con el FMI y suspender el pago de la deuda externa, mientras que en el plano local debería suspender el debate por la independencia del Banco Central, confiado al banquero
Lula también tendría que dejar bien en claro que los trabajadores serán los grandes beneficiarios de su gobierno. «El salario mínimo debería aumentar mucho más que la inflación», agrega el diputado. Otra medida a corto plazo debería ser asentar a las 100.000 familias de campesinos sin tierra acampadas hoy al costado de carreteras en el interior del país. «Hay recursos para eso», asegura Valente.
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