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30 de junio 2008 - 00:00

La región se incorpora al desafío autonomista

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La Paz - La región boliviana de Chuquisaca, que ayer eligió gobernador, es una plaza decisiva en la contienda entre el proyecto nacionalista e izquierdista de Evo Morales y las «rebeliones» autonomistas de la oposición.

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Situada en el sudeste del país y famosa en otro tiempo por sus recursos turísticos y el carácter pacífico de sus habitantes, es desde 2007 uno de los epicentros de protestas en Bolivia. Hasta el año pasado, esta región de 630.000 habitantes y 51.524 kilómetros cuadrados de extensión, vivió prácticamente aislada de la vida política del país pese a que su cabecera, Sucre, es la capital histórica y de derecho de Bolivia. La adhesión de sus líderes al movimiento opositor a Morales y su pelea por recuperar para Sucre el estatus de capital plena, con todos los poderes estatales y no sólo con el Judicial como sucede ahora, puso a Chuquisaca en el centro del mapa político boliviano.

Las elecciones departamentales se adelantaron tres años en Chuquisaca porque el prefecto elegido en 2005, David Sánchez, renunció y huyó a Perú en noviembre pasado por las violentas protestas ocurridas en Sucre contra la Asamblea Constituyente, que causaron 3 muertos y unos 300 heridos. Desde aquel momento, Morales y sus ministros «no tienen pisada» en Sucre porque los opositores preparan violentas protestas cada vez que intentan visitar la ciudad, aunque el mandatario sostiene que se trata de grupos de choque manejados por la élite cívica.

La analista chuquisaqueña Katia Zamora dijo que la elección de ayer pondrá a prueba la consolidación de «una identidad fuertemente regional» en Chuquisaca. El triunfo de la candidata opositora, la indígena quechua Savina Cuéllar, a su juicio, supone una «prolongación y un broche de oro» para el movimiento regional del país, dado que los chuquisaqueños perfilan también su propio referendo autonómico.

  • Derrota

  • En julio de 2006, en la primera consulta nacional sobre el tema y cuando Morales aún tenía una alta influencia política en Chuquisaca, la propuesta autonómica fue derrotada en esta región, una situación que ahora puede variar.

    Hasta ahora, las poblaciones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija han aprobado mayoritariamente sus estatutos autonómicos en referendos realizados entre el 4 de mayo y el 22 de junio pasado, unos procesos que el presidente Morales ha tachado de «ilegales y separatistas».

    A diferencia de esas recientes votaciones, en las que el oficialismo se limitó a actuar llamando a la abstención y organizando bloqueos y quema de urnas, en Chuquisaca el partido gubernamental participó con un candidato, por lo que la derrota es más significativa en términos políticos.

    Cuéllar consolidará un bloque de siete gobernadores opositores a Morales, que sólo tendría de su lado a los de Oruro y Potosí. No obstante, el prefecto de La Paz, el también opositor José Luis Paredes, está prácticamente neutralizado por los sindicatos y movimientos de la ciudad de El Alto, «bastión» de Morales.

    Según Zamora, en la votación de ayer estuvo en juego el avance de identidades regionales que se oponen al proyecto nacionalista e indigenista de Morales, que quiere refundar el país cambiando la Constitución. Pero también reflota la pelea por la capitalidad plena de Sucre, negada en el proyecto constitucional de Morales.

    Los comicios y la posibilidad de que Chuquisaca inicie también un proceso autonómico pueden impulsar el futuro económico de la región, comentó el senador opositor Fernando Rodríguez, del conservador Poder Democrático y Social (Podemos). Según el legislador chuquisaqueño, en el departamento la pobreza todavía afecta a 70% de su población, pero tiene un potencial en hidrocarburos que lo pueden situar casi al nivel de la rica Tarija, la principal reserva de gas y petróleo de Bolivia.

    La empresa hispano-argentina Repsol YPF, la brasileña Petrobras y la franco-belga Total-Fina-Elf tienen operaciones en esa zona en una decena de proyectos que, a mediano plazo, pueden aliviar la pobreza.

    «En tres o cinco años, Chuquisaca puede estar en el segundo o el primer lugar de productores de gas y condensados del país», dijo el senador, experto en hidrocarburos.

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