Francia tiene intención de instalar un teléfono fijo en la celda de cada detenido, y con ese fin el ministerio de Justicia lanzó una licitación para equipar unos 50.000 espacios en las penitenciarías del país.
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Quien esté detenido podrá llamar solo a los números autorizados por la administración penitenciaria. Las primeras líneas deberías ser activadas para fin de año.
Para la administración de Emmanuel Macron se trata de favorecer el mantenimiento de los vínculos familiares, considerado un elemento clave en la reinserción social, y de desactivar uno de los principales motivos de conflicto en prisión, el tráfico de teléfonos celulares.
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