El joven líder de centroizquierda Matteo Renzi, de 39 años, empujó al jefe de gobierno Enrico Letta a la renuncia y se perfila como su sucesor, coronando un ascenso fulgurante basado en su hablar franco y su habilidad de comunicador en internet.
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El fotogénico exboy-scout, alcalde de Florencia, fue elegido en diciembre presidente del Partido Democrático (PD), principal fuerza de izquierda y de la actual coalición de gobierno.
Contaba con un fuerte caudal de simpatía asegurado en gran medida, según sus detractores, por el hecho de no haber sido nunca ministro ni parlamentario en un país plagado de escándalos políticos y de corrupción.
Una encuesta divulgada el mes pasado mostraba que a un 54% de los italianos les gusta su estilo de liderazgo, más del doble que el escaso 25% que estaría dispuesto a votar por su partido.
Con sus eslóganes ocurrentes, sus hashtags y su estilo informal, cuenta con un respaldo aun mayor entre los jóvenes.
Su poder de seducción alcanza al electorado de derecha y hasta el ex jefe de gobierno conservador y magnate de las comunicaciones, Silvio Berlusconi, se dijo impresionado por la nueva estrella de la política italiana.
Puede vérsele a menudo pedaleando cerca de Florencia y viste jeans ajustados, chaquetas de cuero y gafas de sol retro.
Renzi desafió directamente a Letta, al asegurar que la dirigencia del PD "nota la necesidad y urgencia de abrir una nueva etapa con un nuevo ejecutivo".
Renzi es poco conocido en el extranjero, donde se lo compara con el exprimer ministro laborista británico Tony Blair y su "tercera vía".
Esa imagen de impulsor de "políticas transversales" se ve apuntalada por sus llamamientos paralelos a mayores recortes del gasto público -que le valieron la enemistad de los funcionarios que mantuvieron altos ingresos pese a la recesión- y a consagrar mayores esfuerzos a la educación.
Uno de sus consejeros es Giorgio Gori, exdirector de una de las cadenas de televisión de Berlusconi.
Renzi nació el 11 de enero de 1975 en Florencia. De religión católica, de joven fue guía scout y a los 19 años adhirió a la Democracia Cristiana, siguiendo los pasos de su padre, un dirigente local de ese partido.
En 1994 creó un comité de apoyo a Romano Prodi, como alternativa de centroizquierda contra Berlusconi.
Trabajó varios años en la empresa familiar de marketing CHIL, que obtiene sus principales ingresos de sus contratos con La Nazione, el diario centrista de Florencia.
El gran salto a la política lo dio en 2001, al convertirse en coordinador del partido cristiano de centroizquierda La Margherita.
En 2004, dirigió la coalición de centroizquierda en las elecciones provinciales, en las que se impuso con un 58,8% de los votos.
Durante su mandato como gobernador, afianzó su popularidad rebajando impuestos locales, estableciendo un eficiente sistema de reciclado y promoviendo la cultura y la innovación.
Pero su figura solo empezó a ganar notoriedad nacional durante la campaña por la alcaldía de Florencia, al derrotar en las primarias del PD a un candidato que parecía el favorito. En 2009, fue elegido al frente de la histórica ciudad.
Renzi está casado con una ex compañera scout, Agnese, profesora de italiano con contratos intermitentes. La pareja tiene tres hijos.
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