Naciones Unidas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El Consejo de Seguridad adoptó ayer una declaración en la que exige a Irán que suspenda sus actividades nucleares antes de un mes, lo que constituye un primer aviso sobre otras posibles acciones del organismo de la ONU.
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La declaración fue adoptada después de tres semanas de negociaciones entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, EE.UU, el Reino Unido, Francia, Rusia y China.
El documento, elaborado por Londres y París con el apoyo de Washington, es más moderado de lo que se pretendía inicialmente y fue modificado en varias ocasiones para contar con el apoyo de Moscú y Pekín, que se oponían a una acción más contundente contra Teherán.
En el texto, se insta a la República Islámica a cumplir en un lapso de 30 días con las exigencias de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), entre ellas suspender su programa de enriquecimiento de uranio y permitir la verificación de sus actividades nucleares.
Informe
También se reafirma el respaldo al trabajo de la AIEA y se pide a su director, Mohammed el-Baradei, que en un plazo de 30 días presente un informe sobre el cumplimiento por Teherán de esas exigencia a la junta de gobernadores del organismo que dirige y, paralelamente, al Consejo de Seguridad.
El presidente ultraislamista iraní, Mahmud Ahmadinejad, sostuvo en reiteradas ocasiones que su país tiene derecho a llevar adelante el enriquecimiento de uranio, e insistió que su programa tiene fines industriales.
En ese sentido, el Consejo expresa en la declaración su convicción de que «la suspensión y verificación del cumplimiento iraní con los requerimientos de la AIEA contribuirán a buscar una solución diplomática y negociada que garantice que el programa nuclear de Irán es para fines exclusivamente pacíficos».
Además, subraya que la voluntad de la comunidad internacional es «trabajar positivamenteen esta solución que beneficiará el régimen de no proliferación nuclear en otras partes del mundo».
El presidente de turno del Consejo, el embajador de la Argentina Cesar Mayoral, indicó que después de 20 días de negociaciones, éste había sido un «buen día» para los miembros de este organismo que han podido superar sus diferencias y lograr un acuerdo. «Es un primer paso para la no proliferación, por lo que tanto el Consejo de Seguridad como la AIEA seguirán ocupándose de la cuestión», declaró.
Por su parte, el embajador de Francia, Jean Marc de la Sabliere-, mostró su satisfacción por la unanimidaden la adopción del texto y consideró que es un «gran logro, porque el mensaje que envía es muy importante».
Destacó que si Irán no cumple con las exigencias de la AIEA, como se exige en la declaración, el Consejo de Seguridad asumirá «sus responsabilidades» y que precisamente los pasos siguientes serán decididos en la reunión ministerial que EE.UU., Rusia y China, y los países de la «troika europea» discutirán hoy en Berlín.
«La pelota está ahora en el campo de Irán. No depende de los europeos, sino que le compete a Teherán cumplir con sus obligaciones», declaró.
Por su parte, el embajador británico, Emyr Jones Perry, reiteró que el incumplimiento de Irán significaría una amenaza a la no proliferación nuclear y, por lo tanto, a la paz y la seguridad mundial, por lo que el Consejo decidirá qué medidas adicionales tomar. «No hay ninguna duda, todos los miembros están de acuerdo de que el Consejo de Seguridad tiene competencias en esta materia», resaltó.
De forma similar se pronunció el embajador de EE.UU., John Bolton, quien declaró que el Consejo está preparado para reunirse de nuevo en un mes y tomar medidas sobre «el cumplimiento iraní». «El mensaje que enviamos al gobierno de Irán que está intentando fabricar armas nucleares carece de ambigüedad. Deben hacer lo que prometieron que harían y que no están cumpliendo desde hace años», precisó.
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