El ingreso de una avioneta privada en espacio aéreo restringido obligó ayer a evacuar la Casa Blanca y el Congreso en Washington. Aunque no se encontraba en la sede del gobierno, se trató del segundo susto en dos días para George Bush, quien el martes estuvo expuesto en la república de Georgia a la posible explosión de una granada abandonada en el lugar en el que encabezaba un acto. En el episodio de ayer, la avioneta intrusa se encontraba a 5 kilómetros de la Casa Blanca, es decir a sólo un minuto de vuelo. Dos aviones de guerra fueron despachados de inmediato y debieron realizar disparos de alerta con bengalas para lograr que el piloto aceptara desviar su curso.
Quince minutos estuvieron
evacuados ayer la Casa
Blanca y el edificio del
Congreso en Washington,
debido a la presencia de
una avioneta privada en el
espacio aéreo restringido.
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Por el contrario, su esposa, Los pilotos de los F-16 lanzaron dos bengalas de advertencia frente al avión, y entonces, cuando la máquina se encontraba a menos de 5 kilómetros de la Casa Blanca, cambió su rumbo y, ya escoltada por un helicóptero Black Hawk, se dirigió hacia el aeródromo de Frederick, en el suburbio norte de la ciudad.
Los cazas pasaron volando a muy baja altura sobre el centro de la ciudad, causando inquietud también entre la población, ya que el primer vuelo de este tipo tuvo lugar el día de los atentados del 11 de setiembre.
Al descender el avión, su piloto, vestido con un pantalón corto y camisa clara, fue
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