El doctor Alan Waxman, director del reparto de medicina nuclear del Centro Médico Cedars-Sinai de Los Angeles, fue llamado para establecer la imputabilidad del acusado. Su testimonio contradijo al psiquiatra de la defensa, Joseph Wu, quién había declarado que el cerebro de Stayner estaba dañado por sufrir de esquizofrenia y psicosis por años.
«No hay cerebro perfecto», insistió Waxman. «Pongo mi reputación sobre esta mesa y le pago la cena por 10 años a todos ustedes si alguien me trae uno», concluyó el experto.
La fiscalía pedirá la pena de muerte para Stayner quien cumple ahora cadena perpetua por el homicidio de Joie Arsmtrong, a quien asesinó cinco meses después de los otros crímenes en el interior del Parque Nacional Yosemite.
Dejá tu comentario