Un equipo de arqueólogos descubrió la tumba de un sacerdote de gran importancia de 3.000 años de antigüedad a más de 2.200 metros sobre la altura de mar, en el distrito Querocoto de la provincia de Chota, en la región andina Cajamarca, en Perú.
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Un equipo de arqueólogos descubrió la tumba de un sacerdote de gran importancia de 3.000 años de antigüedad a más de 2.200 metros sobre la altura de mar, en el distrito Querocoto de la provincia de Chota, en la región andina Cajamarca, en Perú.
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El hallazgo tuvo lugar en un complejo religioso, en donde hace más de veinte años trabaja el equipo de profesionales locales y japoneses.
Es "un entierro asociado a varias ofrendas de piedras preciosas de color verde y también de conchas marinas", contó Yuji Seki, un arqueólogo japonés que trabaja desde el 2005 en el complejo arqueológico de Pacopampa, una edificación construida de piedras.
En el especialista precisó que en la tumba encontraron "caracoles strombus", que se encuentran en el mar ecuatoriano.
"Lo trajeron de lejos, entonces este personaje quizás tuvo un poder religioso bastante importante en aquella época", indicó.
Pero lo que más les llamó la atención fueron un ajuar con exóticos collares, orejeras hechas de piedra y artefactos musicales como trompetas hechas de grandes conchas marinas, añadió.
Un grupo de montañeses encontró los restos de un ciudadano alemán desaparecido en 1990 en un glaciar de Suiza.
El hallazgo fue posible por el deshielo que sufre la zona desde hace varias semanas, indicaron fuentes periodísticas a medios locales.
Un análisis de ADN constató que se trataba de los restos de un joven alemán desaparecido a sus 27 años, en 1990, cuyo objetivo era cruzar desde Chamonix, en Francia, a Domodossola, en Italia.
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