ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

3 de abril 2012 - 18:08

Policía francesa desbarató célula de Al Qaeda que planeaba ataque

ver más
13 de los 17 detenidos el vienes pasado, tienen vinculación con la red terrorista Al Qaeda.
Los presuntos cabecillas del grupo islamista "Forsane Alizza" detenidos el pasado viernes y que declaran hoy ante el juez por su acusación de terrorismo, se habían armado, se entrenaban y habían fijado objetivos para atentar en Francia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Un total de 13, de los 17 arrestados la semana pasada en diferentes puntos del país como miembros de este grupo al que se vincula con Al Qaeda, deben declarar y eventualmente ingresar en prisión a petición de la Fiscalía ante sus sospechas de "la inminencia de pasar al acto".

El fiscal jefe de París, François Molins, explicó en conferencia de prensa que diversas pruebas permitieron confirmar que preveían "cometer acciones violentas en territorio francés", así como conocer algunos de sus objetivos, como el secuestro de un magistrado en Lyon y de responsables religiosos.

Molins puntualizó que el proyecto de secuestro se encontraba en una fase "intelectual" en el caso del juez Albert Lévy, que es judío, aunque no se sabe si estaba en la mira por eso o por sus funciones como magistrado que se encargó de la instrucción de uno de ellos.

En cualquier caso, el fiscal de París justificó la redada la semana pasada contra los componentes de esta organización salafista a la que la justicia investigaba desde el pasado mes de octubre de acuerdo con informaciones de los servicios secretos porque "hay pocas dudas sobre sus intenciones".

Durante el allanamiento a sus viviendas, se les encontró en su poder una decena de armas, probaron que consultaban sitios de internet que ilustran cómo elaborar explosivos y en una web propia reclamaban "la creación de un califato" en Francia para aplicar la Sharia (la ley islámica), justificaban el recurso a la Yihad, "la guerra santa", y se preparaban para "una guerra civil".

La vigilancia física y telefónica de sus principales dirigentes, y en particular Mohamed Achamlane, a quienes todos llamaban "el emir", mostró que contaban con una red de responsables en diferentes ciudades de Francia como París, Lyon, Nantes, Marsella y Niza.

Se reunían semanalmente, organizaban entrenamientos físicos en parques y bosques de París y de su región así como sesiones de adoctrinamiento.

Además, en un comunicado sin fecha exigían "un pacto de no agresión a la comunidad musulmana", lo que a juicio de "Forsane Alizza" debía traducirse en el fin de la participación de las tropas francesas en operaciones en países de mayoría islámica. Y en caso de que no se tuvieran en cuenta sus demandas, este grupo se consideraba "en guerra".

Molins contó que con "el cruce de un cierto número de elementos" recopilados que ponían en evidencia los planes de Achamlane y de sus secuaces, los magistrados instructores "no quisieron asumir riesgos" y optaron por ordenar los arrestos ya que hay "suficientes elementos" para acusarlos aunque en los interrogatorios hayan "minimizado su papel, como es habitual".

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias