Los manifestantes provocaron incendios, lanzaron piedras y destruyeron las ventanas de oficinas gubernamentales el martes en Portland, lo que llevó a la policía a declarar el estado de revuelta en la ciudad de Oregon, Estados Unidos, tras semanas de marchas mayormente pacíficas contra el racismo.
La policía dijo que los manifestantes, algunos de ellos portando máscaras antigás y escudos, prendieron fuego a cestos de residuos y usaron combustible para provocar un incendio dentro del edificio Multnomah lo suficientemente grande como para activar el sistema de aspersores contra las llamas.
Imágenes televisivas mostraron escombros en llamas en las calles y gente lanzando piedras contra el edificio. Los medios dijeron que la policía logró sofocar el incendio en el edificio.
Las protestas del movimiento Black Lives Matter llevan meses celebrándose por todo Estados Unidos tras el asesinato el 25 de mayo de George Floyd, un hombre negro desarmado que murió después de que un policía blanco presionó una rodilla sobre su cuello durante casi nueve minutos.
A veces las protestas han degenerado en incendios y violencia, incluido en el caso de Portland, donde los agentes federales enviados a la ciudad por orden del presidente Donald Trump para neutralizar las protestas contra la discriminación racial se enfrentaron repetidas veces con la multitud que pretendía llegar al edificio de los tribunales federales.
Portland estado de revuelta
Foto: AP
La policía dijo que en la noche anterior algunos agentes fueron apuntados con un "potente láser verde" capaz de provocar daños oculares permanentes cuando algunos manifestantes marcharon hacia el edificio de la Asociación Policial de Portland.
"La policía de Portland declaró como una revuelta la concentración en torno al edificio Multnomah después de que hubo personas que vandalizaron, golpearon repetidas veces las ventanas del primer piso con piedras y lanzaron material ardiendo a las oficinas", dijo el despacho del alguacil el condado de Multnomah en Twitter.
La presidenta del condado, Deborah Kafoury, emitió un comunicado a medianoche del martes, asegurando que un pequeño grupo de manifestantes incendió la Oficina de Implicación Comunitaria. "Es el corazón de nuestro condado, donde la gente de nuestra comunidad se casa, saca sus pasaportes y celebra sus tradiciones culturales y diversidad", afirmó según el sitio web Oregonian.
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