El funcionario estadounidense declaró que su país quedó "destrozado" por las fotos que muestran a militares maltratando a los iraquíes detenidos y enfatizó que Estados Unidos "es consciente del daño que este caso ha hecho a su imagen".
"Pensar que nuestros jóvenes de uniforme hayan podido hacer cosas semejantes ha constituido para nosotros un shock absoluto", dijo.
Powell aseguró además que "nuestro sistema judicial funcionará y como afirmó el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, la investigación no se limitará a lo que ha pasado en esa prisión (de Abu Ghraib) sino que irá hasta aquellos que han sido responsables desde la jerarquía".
Así recordó que el gobierno estadounidense lanzó una investigación para aclarar quienes fueron culpable de las humillaciones físicas y emocionales a los prisioneros iraquíes.
"Necesitamos descubrir quién fue responsable, quién supo lo que estaba pasando, quién creó las condiciones para que eso tuviera lugar y quién debería haberlo parado", expresó.
Algunos analistas internacionales y medios de comunicación opinan que la relación entre ambos secretarios norteamericanos se deterioró desde la ocupación de Estados Unidos en Irak, afirmando que existe la posibilidad de que Powell se aleje del gabinete de Bush en caso de que este obtenga la reelección en noviembre próximo.