Bagdad y Ankara (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Quinientos soldados de Turquía hicieron ayer su primera incursión terrestre en la región autónoma del Kurdistán iraquí, mientras que la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, en un visita sorpresa a Irak apoyó los intereses de Ankara.
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Según un comunicado del gobierno autónomo kurdo iraquí, las tropas turcas se retiraron a sus bases en Turquía ayer por la tarde tras permanecer menos de 24 horas en suelo iraquí, supuestamente en busca de milicianos del grupo armado secesionista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
«Los cerca de 500 soldados turcos que cruzaron la frontera entre Irak, Irán y Turquía en la región de Jowakork, en el nordeste de Irak, comenzaron a volver ayer por la tarde a sus puestos en territorio turco», indicó la nota. Esta información fue confirmada poco después por el ejército de Turquía.
Por su parte, una fuente cercana al PKK apuntó que eran 1.000 los militares turcos y que se habían enfrentado a los combatientes en las localidades de Shamzinan y Sidakan en la provincia de Erbil, situada en el Kurdistán iraquí, en el norte de Irak. El informante explicó que los guerrilleros kurdos causaron daños importantes en las filas turcas.
Esta fue la primera incursión terrestre turca en el norte de Irak desde que en octubre pasado el parlamento de Turquía diera su autorización para lanzar una expedición militar contra el PKK en esa región.
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