Renzi deberá convencer a otros partidos para integrar una coalición.
El líder del Partido Demócrata (PD) de Italia, Matteo Renzi, comenzó las reuniones con el resto de las fuerzas en busca de los apoyos necesarios en el Parlamento para formar un gobierno de coalición que conduzca a la tercera economía de la zona euro en momentos de crisis.
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Tras la dimisión del premier Enrico Letta, forzada por el propio Renzi, el líder del PD aceptó "con reservas" el encargo del presidentre del país, Giorgio Napolitano, de formar un nuevo gobierno que afronte los desafíos de una Italia con su economía estancada y el desempleo en ascenso desde hace más de una década.
Asimismo, al aceptar el encargo, el ahora exalcalde de Florencia, de 39 años, prometió poner toda "su energía y entusiasmo" para formar un equipo de gobierno que logre cumplir con las reformas necesarias que necesita su país.
Renzi recibió en la sede de la Cámara de Diputados a un total de 12 fuerzas políticas, en una ronda de consultas que arrancó con los líderes de los grupos de menor representación parlamentaria.
También se reunió con el líder de Nueva Centro Derecha (NCD), Angelino Alfano, quien fue el principal apoyo de Letta tras traicionar a su mentor, el ex premier conservador Silvio Berlusconi, que se presume también terminará siendo clave para sostener la futura coalición de gobierno.
En una conferencia de prensa, Alfano explicó que su partido estará en el nuevo gobierno si "la voz de la centroderecha es alta, clara, fuerte y reconocible", informó la agencia de noticias EFE.
"Queremos crear el gobierno más reformador. En esta reunión trabajamos para fijar los capítulos más importantes de la revolución liberal que, en el pasado, la centroderecha prometió pero no realizó: fiscalidad, trabajo y justicia", explicó Alfano.
El dirigente adelantó además que en el futuro gobierno de Renzi no estará el partido progresista Izquierda, Ecología y Libertad (SEL), que formaron parte del gobierno de Letta.
Alfano puso como requisitos a Renzi no aprobar el impuesto sobre el patrimonio y consensuar un ministro de Economía que satisfaga a ambos partidos políticos, entre otros.
El ex delfin de Berlusconi confirmó también el apoyo a Renzi de los moderados de Elección Cíla lista creada por Mario Monti, el tecnócrata que gobernó tras la renuncia del Berlusconi y luego apoyó al gabinete de Letta.
Este miéroles, tiene previsto reunirse con Forza Italia, encuentro al que aún no se sabe si asistirá Berlusconi, que ya advirtió que su partido no apoyará al nuevo Ejecutivo, pero que mantendrá su disponibilidad a colaborar en la reforma de la ley electoral.
También se reunirá con su propio partido, un encuentro que según analistas no será fácil, ya que en el seno de la formación hay un grupo de parlamentarios que expresó su malestar por cómo se terminó con Letta.
La poderosa Iglesia Católica italiana, a través del diario del Vaticano, L`Osservatore Romano, y Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), criticó en sendos editoriales la forma en que Renzi, católico practicante, forzó a salida de su copartidario Letta, otro católico formado en la escuela de la ex Democracia Cristiana.
Por su parte, el movimiento 5 Estrellas, del cómico Beppo Grillo, decidirá, tras consultar en Internet a sus electores, si acude a la cita con Renzi, después de rehuir las consultas con Napolitano.
Según analistas, el programa que presentó Renzi tras recibir el encargo de formar un gobierno -nueva la ley electoral, creación de empleo, la lucha contra la burocracia y una reforma fiscal- no parece que vaya a ser un problema para consensuar con las otras formaciones.
El escollo principal será la formación del gabinete, ya que todo los partidos que quieren entrar en el Ejecutivo exigen colocar a uno de sus miembros como ministro.
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