Al menos nueve personas murieron hoy en una serie de enfrentamientos entre narcotraficantes, paramilitares y policías en Río de Janeiro, según fuentes oficiales.
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Los hechos comenzaron en la mañana cuando un grupo de narcotraficantes intentó ocupar la favela Kelson, en la zona norte de Río de Janeiro, para recuperar puntos de venta de drogas en una región ahora dominada por los paramilitares.
Los delincuentes fueron rechazados por las milicias, como se conoce a los paramilitares en Río de Janeiro, en un primer enfrentamiento que dejó al menos tres personas muertas en dicha barriada.
Tras el frustrado intento de toma de la favela, cinco pistoleros huyeron en un vehículo todoterreno por la avenida Brasil, una de las principales arterias de la ciudad, y en el camino asesinaron a un cabo de la policía al que le robaron su vehículo.
Las autoridades desconocen si el cabo, que estaba sin uniforme, fue muerto por resistirse al asalto o porque los pistoleros descubrieron que se trataba de un policía.
Los mismos cinco pistoleros fueron interceptados y arrinconados pocas calles después, en la misma avenida, por un grupo de policías y murieron tiroteados dentro del vehículo en que estaban, en un supuesto enfrentamiento con los uniformados.
La policía dijo de que dentro del vehículo en que estaban los pistoleros fueron hallados cuatro revólveres y una granada.
Entre los supuestos narcotraficantes muertos figura uno identificado como Alex Silva de Oliveira, conocido como "Perereca" y que era le jefe de la banda que controlaba el tráfico de drogas en la favela Kelson antes de que la misma fuera ocupada por las milicias.
Las milicias, integradas principalmente por policías y ex policías, surgieron en los últimos meses en las favelas cariocas para expulsar a los narcotraficantes que dominaban la mayoría de las barriadas pobres de Río de Janeiro.
Los milicianos controlan actualmente unas 90 favelas y se sustentan con "impuestos" que cobran de los habitantes de las barriadas para supuestamente garantizar la seguridad.
La semana pasada otros enfrentamientos entre narcotraficantes y milicias dejaron al menos diez muertos en diferentes favelas de Río de Janeiro, por lo que el gobernador regional, Sergio Cabral, aseguró que ambos grupos serán combatidos y la policía no permitirá que existan "repúblicas independientes" dentro de la ciudad.
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