Cook dijo que Blair no lo contradijo cuando le contó al primer ministro, antes de la guerra, que cualquier arma iraquí, química o biológica, era para uso en el campo de batalla y no para misiles de largo alcance.
«Tony no trató de discutirme sobre el punto de vista de que Saddam no tenía armas reales de destrucción masiva diseñadas para uso estratégico contra poblaciones de ciudades y capaces de ser enviadas con fiabilidad a través de largas distancias», escribió Cook.
Además, el ex canciller indicó que Blair «estaba preparado para lanzar la guerra contra Irak, sin importarle el progreso que se hiciera con los inspectores de armas de la ONU».