Bombay (Reuters).- Tiroteos y explosiones sacudieron un lujoso hotel de Bombay temprano el sábado, en el último incidente luego de tres días de ataques de militantes islámicos en la capital financiera de India que han dejado al menos 144 muertos.
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Dos o tres hombres armados permanecían dentro del hotel de 105 años de antigüedad Taj Mahal, pero todos los otros murieron o fueron arrestados, dijeron funcionarios.
India culpó por los ataques a "elementos" de Pakistán, aumentando las tensiones entre ambas naciones rivales con arsenales nucleares. Pakistán dijo que los dos países enfrentaban un enemigo común y anunció que enviaría a su jefe de inteligencia para compartir información.
El jueves, tropas indias de elite ingresaron violentamente a un centro judío y a otro lujoso hotel, el Trident-Oberoi.
Efectivos dieron muerte a dos hombres armados en el centro judío después de deslizar sogas desde helicópteros hasta el techo del edificio, pero no lograron salvar las vidas de cinco rehenes, incluyendo las de un rabino neoyorquino y su esposa.
Los comandos liberaron a 143 rehenes en el Trident-Oberoi, incluyendo turistas extranjeros y empresarios que salieron relatando los eventos de la masacre al interior. Dos hombres armados perdieron la vida.
Mientras transeúntes coreaban y cantaban "Victoria a la madre India", numerosos soldados ingresaron al Taj, donde militantes han estado librando una batalla por más de 48 horas.
"En vista de los tiroteos y de las posiciones que ellos han ocupado, diría que hay al menos dos o tres de ellos", dijo Jyoti Krishna Dutt, jefe de las paramilitares Guardias de Seguridad Nacional. Los hombres armados podrían tener algunos rehenes, afirmaron otros funcionarios.
La policía sostuvo que se hallaron 24 cuerpos al interior, pero la cifra podría aumentar.
En medio de las numerosas reacciones en el mundo contra los ataques, los estados miembro del Grupo de Río condenaron los asaltos y expresaron enérgicamente su rechazo al terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones".
La entidad conformada por Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela manifestó su solidaridad con el Gobierno de India y su pueblo.
Bombay, una ciudad de 18 millones de habitantes, es el centro financiero de la creciente economía india y acoge también a la poderosa industria cinematográfica nacional, conocida como "Bollywood" (palabra que une Bombay, antiguo nombre de Bombay, y Hollywood).
Uno de los militantes arrestados en Bombay era un ciudadano pakistaní, dijo el ministro del interior del estado de Maharashtra, R.R. Patil, a periodistas.
El primer ministro, Manmohan Singh, también advirtió el jueves de "un costo" si las naciones vecinas no toman acciones para evitar que su territorio sea usado para lanzar ataques.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Shah Mehmood Qureshi, dio un paso más conciliatorio y prometió una completa cooperación.
"Quienquiera haya hecho esto no es amigo nuestro o suyo", dijo a periodistas en Nueva Delhi. "Nosotros no somos responsables por esto, no está en nuestros intereses involucrarnos en algo como esto", añadió.
Unos 25 hombres armados con rifles de asalto y granadas -algunos de los cuales arribaron a la ciudad por vía marítima- se desplegaron el miércoles a través de Bombay para atacar lugares populares entre turistas y hombres de negocios, incluyendo a los dos hoteles más lujosos de la ciudad.
La policía dijo que 16 extranjeros estaban entre las 144 personas que han muerto en los asaltos. Al menos 283 resultaron heridas.
Tres alemanes, tres estadounidenses, un australiano, un británico, un canadiense, dos franceses, un italiano, un japonés y un singapurense, estaban entre los fallecidos, según los gobiernos de India y de otras naciones.
En el Trident-Oberoi, rehenes extranjeros e indios, algunos portando maletas, salieron del hotel de cinco estrellas tras el término del sitio. Un empleado del hotel tenía un bebé en brazos.
El temor era palpable por toda la ciudad, pese a que ha sufrido varios ataques de militantes previamente.
"Cuando tienes a un terrorista matando a tiros a las personas en estaciones y carreteras, ¿cómo es que alguien puede sentirse seguro?", dijo Pankaj Angre, dueño de un local comercial.
Bombay fue impactada por una serie de ataques con bomba en 1993 que causó la muerte al menos a 260 personas en la bolsa de valores y en otras zonas importantes. Dos años atrás, más de 180 personas perdieron la vida cuando militantes islámicos bombardearon la red de trenes suburbanos.
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