Irán, con la presencia por primera vez de un enviado estadounidense en las negociaciones, obvió en Ginebra dar una respuesta "clara" al plan de incentivos elevado por las seis potencias que intervienen en el litigio por sus planes nucleares, dijo el representante europeo Javier Solana.
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En tanto el jefe negociador iraní, Said Jalili, calificó las conversaciones como "constructivas".
De la reunión participaron Jalili y representantes de los cinco países con derecho a veto del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China- y Alemania, constituidos en el grupo 5+1.
"No ha habido respuestas claras", dijo Solana, quien fue el portador del plan de incentivos presentado a Irán, en rueda de prensa al término del encuentro.
"No nos dijeron ni sí ni no, esperamos que esta respuesta pueda arribar pronto", sostuvo.
El alto representante de Política Exterior y Seguridad de la UE consideró posible mantener una nueva reunión con delegados iraníes por los planes nucleares de Teherán en dos semanas.
"Esperamos poder tener otros coloquios con Irán dentro de dos semanas", dijo Solana.
Por su parte, Jalili definió como "constructivas" las conversaciones conjuntas al término del encuentro, durante una conferencia de prensa conjunta con Solanas, en la que no dejó trascender el contenido de las charlas y tampoco habló sobre las intenciones futuras de Teherán.
Durante la mañana, antes del inicio de la reunión, un exponente de la delegación iraní, Keyvan Imani, había descartado que Irán pueda aceptar una suspensión de los procesos de enriquecimiento de uranio.
"Sobre esto no existe ninguna posibilidad", dijo a los periodistas, Irán inició así nuevas negociaciones sobre sus planes nucleares con los representantes de seis potencias mundiales y la Unión Europea, de las que participó por primera vez en forma directa un delegado de Estados Unidos.
El jefe de los negociadores iraníes llegó a Ginebra para reunirse con Solana, el número tres de la diplomacia norteamericana, William Burns, y delegados de Gran Bretaña, Francia, China, Rusia y Alemania.
El grupo 5+1 presentó en junio a través de Solana un plan de incentivos, que mantiene la condición de que Irán renuncie a sus planes de enriquecimiento de uranio.
El envío de un delegado norteamericano y la posibilidad de apertura de una oficina de intereses de Washington en Teherán marcó un giro de Estados Unidos, que de todos modos advirtió el viernes que mantiene la condición de renuncia por parte de Irán a sus programas nucleares.
La secretaria del departamento de Estado, Condoleezza Rice, manifestó en este sentido que "Estados Unidos tiene una condición para el inicio de negociaciones con Irán y esa condición sigue siendo la verificable suspensión del enriquecimiento de uranio".
Además, Sean McCormack, vocero del Departamento de Estado norteamericano, dijo en Washington que los líderes iraníes "tienen que elegir entre la cooperación, que traerá beneficios a todos, y la confrontación, que sólo puede llevar a más aislamiento" para Irán.
El canciller iraní, Manuchehr Mottaki, dijo que Teherán espera obtener un nuevo "marco" para el litigio por sus planes nucleares.
"Espero que las discusiones de lleven a definir un marco de negociaciones", sostuvo el ministro en declaraciones reportadas por la televisión pública iraní, antes del inicio de las conversaciones.
Irán mantiene su decisión de avanzar en el desarrollo de sus planes nucleares, a los que considera parte de su derecho soberano y enmarcados en las normas de no proliferación.
Sin embargo, Estados Unidos y países europeos le atribuyen a esos planes objetivos militares y reclaman su cancelación.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, se comunicó por teléfono con su colega ruso, Dimitri Medvedev, reportaron agencias iraníes, que citan un comunicado del gobierno de Moscú.
Medvedev, escribió Isna, "expresó la esperanza de que en el encuentro de se produzcan diálogos constructivos" y pidió a Irán "cooperar plenamente con la Agencia Internacional de Energía Atómica".
Rusia mantiene contratos con Irán para la construcción de la planta de Bushehr, que se encuentra en su última etapa, un plan objetado con severidad por Estados Unidos.
El gobierno ruso reclamó a Estados Unidos y los países europeos que presenten pruebas sobre los objetivos militares que atribuyen a los planes nucleares iraníes, pero al mismo tiempo pidió a Irán que incremento sus esfuerzos de cooperación.
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