Las autoridades sirias anunciaron que procederán a evacuar a los civiles del asediado casco viejo de la ciudad de Homs, en el centro del país, una información que fue confirmada más tarde por la ONU, que dijo estar lista además para ingresar ayuda humanitaria para 2.500 personas.
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El gobernador de Homs, Talal al Barazi, dijo, en declaraciones a la agencia oficial de noticias Sana, que el acuerdo con la ONU para la salida segura de los civiles residentes en el casco antiguo se aplicará "muy pronto".
Mientras se afinan los detalles para ejecutar la evacuación, la encargada de temas humanitarios de la ONU, Valerie Amos, informó que ya tienen listos camiones con ayuda humanitaria para 2.500 personas atrapadas en Homs y que los movilizarán "de forma inmediata una vez que las partes den la luz verde", según la agencia de noticias EFE.
La evacuación había sido acordada durante la primera ronda de la conferencia de paz de Ginebra, entre los pasados 22 y 31 de enero, donde se sentaron por primera vez en la misma mesa representantes del gobierno y la oposición, con la mediación del enviado de la ONU y de la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi.
El 26 de enero, Brahimi reveló que el gobierno de Bashar al Asad estaba dispuesto a permitir la salida de mujeres y niños de Homs, así como la entrada de un convoy humanitario en las horas siguientes.
Sin embargo, hasta el momento no se realizó la evacuación, en medio de acusaciones mutuas del gobierno sirio que asedia la ciudad y de la oposición, que ocupa el centro histórico de la urbe.
Al respecto, Rusia responsabilizó a la oposición armada siria de dificultar los suministros de ayuda humanitaria a la población civil y denunció tiroteos y saqueos a convoyes internacionales.
"Los principales problemas surgen sobre todo con el suministro de ayuda humanitaria a las zonas controladas por los grupos armados (de la oposición), que dada su diversidad no se ponen de acuerdo, tirotean los convoyes y sabotean de hecho los suministros", dijo el portavoz de la Cancillería rusa, Alexandr Lukashevich.
El diplomático ruso denunció "casos en los que la mayor parte de la ayuda humanitaria fue saqueada para beneficio de los propios guerrilleros y no llegó a la población civil".
"No hay que olvidar que el suministro de ayuda humanitaria a la población civil es una calle de doble sentido. La responsabilidad por las penurias de la población civil no recae sólo sobre el Gobierno de la República Árabe Siria, sino también sobre la oposición armada que no duda en usar a ciudadanos como escudos", denunció.
En otro orden, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, cuya sede se encuentra en Londres y recaba datos sólo desde filas opositoras, informó que al menos 246 personas, entre ellas 73 menores, murieron en los últimos días por ataques aéreos en la ciudad de Alepo.
La ONG destacó que los bombardeos causaron también centenares de heridos y el desplazamiento de decenas de miles de personas, que han huido de los distritos orientales de Alepo.
El Observatorio responsabilizó de esta masacre al general de brigada Suhail Hasan, quien dirige las operaciones para tomar el control de esas zonas.
Alepo fue blanco de una gran ofensiva de los rebeldes a fines de julio de 2012 y de otras operaciones importantes posteriores, lo que les permitió dominar otras áreas de la ciudad, aunque no lograron hacerse con el control total de la urbe.
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