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"Estamos seguros que antes de ser detenidos con 16 kilos de cocaína, los 'gringos' (estadounidenses) habían ya traficado con cantidades mayores. La red funcionaba desde 2003", dijo la fuente.
Cinco soldados estadounidenses que realizaban tareas de lucha antidrogas en el departamento colombiano de Caquetá, fueron detenidos en una base de Texas (EEUU) el 29 de marzo cuando regresaban al país con un alijo de 16 kilos de cocaína.
De ellos dos fueron liberados, informó el martes en Bogotá el ministro de Defensa colombiano, Jorge Uribe, mientras que el diario El Tiempo aseguró este miércoles que tres de los arrestos se produjeron en Colombia.
Los soldados sobornaron a personal local, entre ellos militares colombianos y funcionarios que trabajan en el aeropuerto militar, según el investigador que pidió el anonimato.
Dos senadores colombianos pidieron al presidente Alvaro Uribe que solicite a Estados Unidos la extradición de los soldados y que se investigue si su detención ocurrió en Colombia.
Al ser consultado al respecto por la emisora Caracol vía telefónica, Uribe, quien se encuentra en Pekín para una gira por China y Japón, afirmó que va a estudiar la petición de los senadores.
"Vamos a mirar esa parte, lo importante es lo que viene haciendo nuestra policía, siguiendo a quienes estén interviniendo en ese negocio, sin importar su nacionalidad", aseguró el mandatario.
La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) anunció que abrió una investigación para establecer si los soldados tuvieron colaboración de militares colombianos.
En el marco del Plan Colombia, de lucha contra el tráfico de drogas y los grupos ilegales, Washington ha destinado unos 3.000 millones de dólares desde el año 2000 y unos 800 militares y 600 contratistas civiles estadounidenses participan en labores logísticas y de entrenamiento de unidades antinarcóticos colombianas.
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