El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, defendió hoy la instalación de las plantas productoras de pasta de celulosa en la localidad de Fray Bentos porque existen "garantías" de que no habrá efectos perjudiciales, aunque advirtió que "si contaminan, se cierran".
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"Si las plantas contaminan, las vamos a cerrar", afirmó Vázquez al arribar a la ciudad de Córdoba para participar en la trigésima cumbre de jefes de Estado del Mercosur, aunque manifestó su convicción de que no habrá efectos nocivos y reiteró la propuesta a la Argentina de realizar monitoreos conjuntos.
En declaraciones que formuló en el aeropuerto de la capital mediterránea, el mandatario uruguayo expresó su convicción de que "la tecnología que van a utilizar para la pasta de celulosa y para controlar los efluentes líquidos y sólidos es la más alta que se aplica en el mundo".
Vázquez apuntó que, con la tecnología que aplicarán las empresas española Ence y la finlandesa Botnia "se garantiza que el impacto no va a ser perjudicial para la salud".
La instalación de las dos pasteras en la margen oriental del río Uruguay provocó un conflicto con la Argentina que llegó hasta la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde avanza una demanda promovida por la Argentina.
El gobierno de Néstor Kirchner denunció la violación del tratado bilateral sobre el Río Uruguay por la autorización inconsulta para el funcionamiento de las pasteras, y sumó la advertencia sobre el impacto ecológico negativo que provocará su funcionamiento.
En declaraciones que formuló a la radio uruguaya El Espectador antes de partir hacia Córdoba, Vázquez planteó su intención de mantener "un diálogo franco y abierto" con el presidente argentino.
En Córdoba, el canciller uruguayo Reinaldo Gargano sumó que "hay espacio para dialogar" con el gobierno argentino ya que ambos países están "sentado en una mesa común, que es la mesa del Mercosur".
También se expresó en sintonía con el planteo del presidente Vázquez al sostener que el gobierno de su país "trabaja para que no haya ningún daño" y que frente al rechazo de La Haya a la medida cautelar para paralizar las obras, "las plantas seguirán adelante".
"Las plantas se van a construir, y lo que cabe es que lo hagan de la mejor forma posible y que empleen la metodología más sana, la más indicada para que no reproduzca ningún desastre ecológico. Y estoy seguro de que no va a ser así", indicó.
Gargano agregó que "no ocurre con las plantas que Argentina tiene instaladas en todo el país.
Por lo menos no se ha denunciado que haya habido un desastre ecológico o haya provocado una marea de cánceres de piel o caída de cabello".
En el marco del diferendo, la Cancillería argentina dio a conocer ayer un texto enviado al presidente el Banco Mundial, Paul Wolfowitz, en el que "renueva" el pedido del para que la Corporación Financiera Internacional se "abstenga de tomar decisiones sobre el financiamiento" de las pasteras "hasta que la Corte se pronuncie sobre el fondo de la controversia".
Gargano señaló que durante una reunión mantenida hoy le manifestó a Taiana "la opinión" del gobierno uruguayo sobre el pedido al Banco Mundial.
El canciller argentino se limitó a señalar que hubo un "intercambio de opiniones".dad de los gobernantes" darles las explicaciones correspondientes.
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