Todo es posible en la Bolivia de hoy. Desoyendo las quejas de la mayor parte del país y las advertencias sobre una posible disolución nacional, Tarija se sumó a Santa Cruz de la Sierra al convocar a un referendo por su autonomía para el 12 de agosto. Algo grave si se tienen en cuenta las recientes advertencias de las FF.AA. contra dicha decisión y en momentos en que ningún analista se permite descartar la eventualidad de un golpe de Estado. El problema es que el Congreso aún no se ha puesto de acuerdo para autorizar esas consultas -por tanto, ilegales-, y se teme que el reclamo por una Bolivia federal termine haciéndoles el juego a los sectores más ultras, que directamente proponen separar a las regiones más ricas del resto del país. Es otro costado de la crisis del gas, que esta semana recrudecerá con protestas y paros por la nacionalización del recurso. Todas las miradas se concentrarán hoy en lo que haga ante este complejo cuadro el acosado presidente Carlos Mesa.
Dejá tu comentario