Un convoy militar de Rusia de 60 kilómetros de extensión avanza hacia Kiev y ya se encuentra en su periferia, según imágenes de a empresa de tecnología satelital Maxar a disposición de la Casa Blanca para monitorear la invasión de Ucrania.
Un convoy militar de Rusia de 60 kilómetros de extensión avanza hacia Kiev y ya se encuentra en su periferia, según imágenes de a empresa de tecnología satelital Maxar a disposición de la Casa Blanca para monitorear la invasión de Ucrania.
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La capital de Ucrania representa un objetivo militar de primaria importancia para la ofensiva rusa. El convoy "se extiende desde el área en torno al aeropuerto de Antonov, a unos 25 kilómetros del centro de Kiev, al sur, hasta Prybirsk, al norte, según informó Maxar Technologies.
Nuevas imágenes satelitales muestran también columnas de humo que se elevan de casas aparentemente en llamas a lo largo del recorrido de los blindados rusos, afirmó la CNN, que divulgó una de esas imágenes.
En las imágenes satelitales, se ven dos columnas de humo blanco provenientes de al menos dos casas destruidas, a pocos metros de distancia de la carretera por donde avanzan las tropas de Rusia, al noroeste de la ciudad de Ivankiv.
El ejército ruso trata de apoderarse del aeropuerto de Antonov, que ha sido escenario de violentos choques desde el comienzo de la invasión de Ucrania, porque lo considera estratégico para la conquista de Kiev.
Esta movilización de tropas podría indicar un ataque a mayor escala de los que aún están coordinando los altos mandos del ejército ruso. En principio, distintas versiones indicaban que la posición del presidente ruso, Vladimir Putin, era la de implementar un Blitzkrieg, la táctica de guerra relámpago aplicada por el régimen nazi de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
Desde el comienzo de la invasión, el gobierno de la Federación Rusa movilizó al menos el 50% de las tropas que había planificado movilizar.
En paralelo a la avanzada de este lunes, al menos 11 civiles murieron durante bombardeos rusos sobre barrios residenciales de Jarkov, cerca de la frontera rusa, mientras Kiev, la capital ucraniana, resistía algunos intentos de ocupación de madrugada, y por la mañana levantó el toque de queda.
"El enemigo ruso bombardea barrios residenciales" de Járkov, escribió el gobernador regional Oleg Sinegubov en las redes sociales, en las que expresó: "A causa de los bombardeos, que se siguen produciendo, no podemos utilizar los servicios de rescate". Detalló que "actualmente hay 11 muertos y decenas de heridos", una situación a la que consideró "un crimen de guerra".
Además, aviones rusos bombardearon la ciudad de Brovary, cerca de Kiev, poco después de que terminara la primera ronda de las negociaciones de paz bilaterales en la frontera de Bielorrusia.
La muerte de civiles profundizó la discusión sobre el ataque de Rusia a barrios residenciales, aunque Moscú insiste en su discurso de que solo tiene objetivos militares.
Rusia reivindicó su "supremacía aérea" en toda Ucrania, aseguró que controla la central nuclear de Zaporozhie, en el sudeste ucraniano y señaló que ocupa Berdyansk, una ciudad portuaria ubicada del sudeste, a orillas del mar de Azov, en la provincia Zaporiyia.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus fuerzas habían atacado 1.146 objetivos militares desde el inicio de la invasión, entre ellos 31 puestos de mando y comunicación, 81 baterías antiaéreas S-300, Buk M-1 y Osa, y 75 estaciones de radar", según Konashenkov, citado por la agencia de noticias rusa Interfax.
Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, exigió este lunes a su homólogo francés, Emmanuel Macron, el reconocimiento de Crimea como territorio ruso y la desmilitarización de Ucrania como condiciones para terminar la guerra en ese país.
El mandatario ruso subrayó que la resolución del conflicto "era posible solo si los intereses de seguridad legítimos de Rusia eran tomados en cuenta sin condición", según el Kremlin.
Mientras, los Gobiernos de Croacia, Luxemburgo, Italia y Reino Unido se comprometieron hoy a enviar armamento a Ucrania, igual que Finlandia, que también suministrará ayuda militar a la exrepública soviética y rompe así con su posición "histórica" de neutralidad.
Japón y Suiza, otra nación tradicionalmente neutral, se sumaron a las sanciones, y el Reino Unido endureció sus restricciones al imponer medidas contra otros organismos económicos y financieros rusos y prohibió el acceso a los puertos británicos a los buques con bandera rusa.
Lo mismo hizo Canadá, al anunciar hoy que las instituciones financieras del país norteamericano tienen prohibido realizar transacciones con el Banco Central de Rusia.
El Tesoro de los Estados Unidos, en tanto, prohibió las transacciones de los estadounidenses con el Banco Central de la Federación Rusa, el Fondo Nacional de Riqueza de la Federación Rusa y el Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa.
Y el presidente Volodimir Zelenski reclamó a la UE que acelere el ingreso del país al bloque, un punto sobre el que no parece haber acuerdo total.
En un intento de réplica, Rusia anunció que restringe los vuelos de compañías aéreas de 36 países, en respuesta al cierre del espacio aéreo de muchos Estados a sus aviones.
El propio canciller Serguei Lavrov estuvo entre los primeros en sufrir las consecuencias de esta penalidad: debió cancelar el viaje que tenía previsto hacer mañana a la ciudad suiza de Ginebra para participar de un encuentro de la ONU justamente porque no tenía forma de llegar.
La cuestión de la asistencia fue tema también de una charla del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con los principales líderes de los países de la Organización del Alianza Atlántico Norte (OTAN), que acordaron adoptar "medidas adicionales para garantizar la seguridad y la defensa" de sus territorios y renovaron el llamado a Rusia para que "detenga inmediatamente la guerra, retire todas sus fuerzas de Ucrania y regrese al camino del diálogo".
La Asamblea General de la ONU fue otro terreno diplomático en el que se discutió el cuadro de situación: abierta con un minuto de silencio por iniciativa de su presidente, Abdulla Shahid, en memoria de las víctimas de la invasión, la "sesión extraordinaria de urgencia" prevé discutir hasta mañana ?o quizás hasta el miércoles- una declaración de condena a Moscú.
Aunque ya había habido sanciones en materia deportiva para Rusia ?el traslado de Moscú a otras sede de partidos claves de la UEFA y la quita de la fecha de Fórmula 1- hoy el país recibió una de las decisiones quizás más duras: la FIFA suspendió el país hasta nuevo aviso en toda competencia internacional a nivel selecciones y clubes de fútbol, lo que determina su eliminación del próximo Mundial Qatar 2022.
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