Los enfrentamientos en Venezuela ya dejaron cinco muertos.
La ola de protestas que sacude a Venezuela cobró una quinta víctima con la muerte de la estudiante de turismo y exreina de belleza local por un disparo, en momentos en que el detenido líder opositor Leopoldo López llamó a sus simpatizantes a seguir luchando para lograr la salida del gobierno socialista.
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Génesis Carmona, de 22 años, murió en un hospital tras haber sido alcanzada por una bala en la cabeza en la ciudad central de Valencia, luego de que motoristas desconocidos dispararon contra una marcha opositora, dijeron familiares.
"¿Hasta cuándo vamos a vivir así? ¿Hasta cuándo vamos a aguantar esta presión? ¿Hasta cuándo vamos a soportar esto, que nos maten?", dijo uno de sus familiares por teléfono. "Le faltaba un semestre para graduarse", se lamentó en medio de los sollozos de sus parientes más cercanos.
Desde hace casi 20 días, miles de venezolanos salieron a las calles para manifestarse contra la alta inflación, la acuciante escasez y la elevada inseguridad, en protestas que han dejado cuatro muertos por disparos, otro atropellado y más de un centenar de heridos.
Aunque las manifestaciones son el mayor desafío del presidente Nicolás Maduro desde que asumió en abril, no había indicios de que su administración pudiera tambalear.
Los militares, cruciales en la historia venezolana para inclinar la balanza y presionar por la salida de un mandatario, cerraron filas en torno al presidente.
Maduro asegura que la oposición, con supuesto apoyo de EEUU, busca repetir el sangriento golpe de Estado que sacó brevemente del poder a su fallecido mentor Hugo Chávez en el 2002. Pero López dice que quiere revocar el mandato de Maduro con un referéndum, permitido por la Constitución para el 2016.
López, un economista de 42 años educado en Harvard, instó a sus seguidores a luchar por la salida de Maduro, mientras se preparaba para enfrentar a la justicia que lo acusa de incitar a la violencia durante las multitudinarias manifestaciones.
Después de una semana en la clandestinidad rehuyendo una orden de arresto en su contra, López se entregó a las autoridades durante una masiva protesta a la que había convocado.
"Nuestra causa ha sido, sigue siendo, y más que nunca tiene que ser, la salida de este Gobierno", dijo López junto a su esposa en un vídeo difundido en la Web.
Venezuela está partida entre quienes defienden los millonarios subsidios del Gobierno que favorecen a buena parte de la población, y los que quieren un cambio de timón, hartos del rápido deterioro en su calidad de vida.
Haciéndose eco de las palabras de López, cientos de simpatizantes de la oposición se congregaron frente al Palacio de Justicia, donde se esperaba que el dirigente opositor fuera presentado para escuchar los cargos en su contra, tras pasar la noche en una cárcel militar en las afueras de Caracas. López asegura que es inocente de las acusaciones.
"Estamos dispuestos a dar la vida. Él se entregó para enfrentar a la injusticia. Nosotros, la oposición, no tenemos armas. Espero que los estudiantes lleguen", dijo Juan Márquez, un jubilado de 68 años mientras el resto de opositores pedían la liberación del líder del partido opositor Voluntad Popular.
La coalición de fuerzas opositoras agrupadas bajo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocó a una movilización para el sábado próximo.
En tanto, las capitales andinas de San Cristóbal y Mérida en el occidente del país, los choques con las fuerzas de seguridad arreciaron, y cada vez más personas acudían a las protestas.
En al menos 13 de los 23 estados del país de 29 millones de habitantes se producían enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes liderados por estudiantes.
En la ciudad sureña de Puerto Ordaz, un grupo de trabajadores mineros partidario de Maduro chocó con estudiantes en una batalla que terminó con tres heridos de bala, según reportó un testigo de Reuters.
Abogados opositores aseguraron que durante las casi tres semanas de protestas se detuvieron a 170 personas en todo el país, de las cuales 35 permanecen tras las rejas. Hubo denuncias de que algunos fueron torturados.
Los estudiantes amenazaron con quedarse en las calles hasta que Maduro renuncie, pero no había evidencia de que el presidente fuera abandonar el cargo.
Los disturbios generaron preocupación y pedidos de diálogo con la oposición de parte de algunos países latinoamericanos. Pero Maduro les dijo furibundo que no se metan en sus asuntos.
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