El presidente español José Luis Rodríguez Zapatero y el primer ministro tunecino, Beyi Said Essebsi.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, apoyó en Túnez el "histórico" cambio emprendido por el país norteafricano y se comprometió a "movilizar" a sus socios de la Unión Europea (UE) para trasladar a los refugiados libios que se están concentrando en la frontera.
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Con su viaje a Túnez, Zapatero se convirtió en el primer jefe de gobierno occidental que visita el país tras la caída, en enero, del presidente Zine el Abidine Ben Ali.
"El cambio pacífico de Túnez será una referencia para el resto del mundo árabe", dijo el líder socialista, citado por medios españoles, tras reunirse en el palacio presidencial de Cartago con el nuevo primer ministro del gobierno de transición de Túnez, Beyi Said Essebsi, y con el nuevo presidente tunecino, Fuad Mbazaa.
"El pueblo tunecino ha despertado tras años de letargo", dijo el octogenario Essebsi.
En el país mediterráneo, en el que comenzó la ola de protestas que desde hace semanas sacude zonas del norte de África y de Cercano Oriente, el presidente del gobierno español insistió en la necesidad de "respaldar" ese proceso de cambio y se mostró dispuesto a trabajar por un plan de ayuda multilateral a los países del Magreb que comiencen el camino hacia la democracia.
Ahora, el asunto más urgente a resolver, dijo, es la llegada de miles de refugiados a la frontera tunecina desde la vecina Libia, un país que pronosticó que también será "libre y democrático".
Según datos del gobierno tunecino, al menos 75.000 refugiados se encuentran ya en Túnez. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió el martes de que la situación en la frontera con Libia está alcanzando un "punto de crisis", ya que no deja de llegar gente a la zona huyendo de la violencia en territorio libio.
España enviará un segundo avión con ayuda humanitaria y está trabajando con otros socios sobre una operación que permita el traslado de esas personas a sus países de origen, según Zapatero.
El jefe del Ejecutivo español ofreció también a Túnez la concertación de una línea de crédito de 300 millones de euros a través del Banco Europeo de Inversiones. "España estará al frente ayudando a consolidar el proceso democratizador en el mundo árabe", manifestó.
"España tenía que estar en el arranque de este proceso de cambio, apoyando y escuchando con respeto", dijo Zapatero. "No hemos venido a decir cómo tienen que hacer los tunecinos las cosas. Hemos venido a decir que estamos a su disposición".
La visita de Zapatero a Túnez tuvo lugar pocos días después de la dimisión del primer ministro Mohamed Ghanuchi y en medio de una ola de renuncias de varios miembros del gabinete de transición.
Está previsto que el presidente interino del país presente mañana jueves una "hoja de ruta" que desembocará en la celebración de elecciones, previsiblemente en julio, para una Asamblea Constiyente.
El jefe del gobierno español se reunió también en Túnez con líderes de la oposición y de la sociedad civil tunecina, entre ellos el jefe del Partido Demócrata Progresista, Ahmed Nejib Jebbi, quien dimitió el martes de su cargo como ministro de Desarrollo.
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