“Fue hermoso mientras duró”. Con esa frase, Santa Evita anunció el cierre de su restaurante y bar de Palermo, uno de los locales gastronómicos más singulares del barrio por haber construido toda su identidad alrededor de referencias al peronismo y a la figura de Eva Perón.
El establecimiento, ubicado en Julián Álvarez al 1400, cerrará sus puertas el próximo 30 de septiembre, después de casi ocho años de actividad. Antes de bajar la persiana, sus dueños preparan una despedida especial durante todo el mes, con propuestas gastronómicas y actividades culturales.
Santa Evita abrió en septiembre de 2018 y desde entonces se presentó como mucho más que un restaurante. Su nombre, su estética, la carta y hasta los nombres de sus tragos fueron construyendo una propuesta atravesada por referencias a la tradición peronista.
“Fue hermoso mientras duró”: el anuncio del cierre
Los responsables del local comunicaron la decisión a través de las redes sociales, con un mensaje dirigido a sus clientes bajo la fórmula “compañeros y compañeras”.
En el anuncio, recordaron los años de funcionamiento del restaurante y agradecieron a quienes acompañaron el proyecto desde sus comienzos. También adelantaron que el cierre no necesariamente significará el final definitivo de la propuesta: los dueños aseguraron que ya analizan distintas alternativas para volver a reeditar el concepto en el futuro.
Durante septiembre, el restaurante continuará funcionando y organizará una programación especial de despedida, con actividades del ciclo Santa Cultural y el regreso de algunos de los platos que se transformaron en clásicos de la casa.
Durante septiembre, el restaurante continuará funcionando y organizará una programación especial de despedida, con actividades del ciclo Santa Cultural.
Santa Evita
Un restaurante donde el peronismo también estaba en la carta
La identidad política era una de las marcas distintivas de Santa Evita. El logo recuperaba la figura de Eva Perón y distintas secciones del menú utilizaban nombres como “El Ritual”, “La Resistencia”, “Lo Nuestro”, “La Pausa”, “La Sobremesa” y “La Juntada”.
Pero el concepto también llegaba a la barra. Entre los tragos de autor aparecían nombres como Compañera, Presidenta, Abanderada, Descamisado, Lealtad y Justicialista, en una carta que combinaba referencias políticas con la propuesta gastronómica del local.
Locro, flan y una despedida durante septiembre
Para su último mes, Santa Evita anunció que los clientes podrán volver a probar algunos de sus platos más recordados, entre ellos el locro y el flan de la casa.
Además de la propuesta gastronómica, habrá shows y actividades culturales como parte de la despedida. El local funcionará con normalidad hasta el 30 de septiembre, fecha prevista para el cierre.
Así, después de casi ocho años, Santa Evita se despedirá de Palermo dejando atrás una propuesta que logró convertir una identidad política en una experiencia gastronómica, con un sello propio que lo diferenciaba dentro de uno de los barrios con mayor oferta de bares y restaurantes de Buenos Aires.