La tecnología musical se suele concentrar en programas, sintetizadores y herramientas digitales capaces de crear sonidos desde una computadora. De todas formas, un nuevo invento desarrollado por un ingeniero neozelandés propone recorrer el camino inverso, es decir, tomar la información digital para transformarla nuevamente en música producida por un instrumento físico.
El resultado es MegCell Pulse, un sistema robótico que puede instalarse sobre una guitarra acústica y tocar las cuerdas de manera automática. La máquina recibe una escritura digital, interpreta sus indicaciones y mueve distintos mecanismos para tocar los trastes y presionar cada cuerda en el momento correspondiente.
De qué trata el sistema robótico que te permitirá tener música en vivo
MegCell Pulse nació a partir de que su creador se preguntara qué es lo que ocurriría si una composición almacenada de manera digital pudiera controlar directamente un instrumento tradicional. La respuesta fue construir un mecanismo capaz de actuar sobre una guitarra como lo harían las manos de una persona.
El dispositivo fue desarrollado por un ingeniero de Nueva Zelanda conocido en internet como Bruce, quien preparó un diseño que puede adaptarse a una guitarra acústica y divide sus tareas entre dos grandes sectores mecánicos. Uno se encarga de tocar las cuerdas contra los trastes para generar las notas necesarias y el otro ejecuta el movimiento correspondiente al punteo y hace vibrar las cuerdas según el ritmo indicado por la composición.
De esta forma, lo que escucha el usuario no proviene de un archivo de audio reproducido mediante parlantes, ya que el sonido nace directamente de la guitarra, con sus características acústicas propias y también con la reverberación del espacio en el que se encuentre. La máquina trabaja con escrituras digitales, para no tener que programar de forma individual cada movimiento para una determinada canción.
El sistema también puede cumplir otra función, ya que Bruce consiguió configurar el equipo para que se haga cargo únicamente de las notas sobre el diapasón, mientras una persona toca las cuerdas con su propia mano. Esto permite que un músico interprete una guitarra con una sola mano mientras el robot hace la otra parte de la tarea.
Sus características y funciones claves
MegCell Pulse cuenta con componentes impresos en 3D con piezas mecánicas y electrónicas encargadas de ejecutar cada movimiento. El sistema incorpora engranajes, actuadores magnéticos y brazos que trabajan de manera coordinada sobre las cuerdas. Entre sus principales características se encuentran:
- Compatibilidad con guitarras acústicas
- Lectura de música mediante escrituras digitales
- Sistema mecánico dividido entre presión de trastes y punteo
- Engranajes para controlar los movimientos
- Actuadores magnéticos
- Brazos robóticos para accionar las cuerdas
- Componentes que pueden fabricarse mediante impresión 3D
- Archivos STL disponibles para construir las piezas
- Lista de componentes e instrucciones de montaje
- Posibilidad de reparar o modificar el sistema posteriormente
- Modalidad para acompañar a un guitarrista humano
La posibilidad de imprimir las partes también facilita que el dispositivo pueda recibir modificaciones con el paso del tiempo. Si alguno de sus componentes necesita reemplazo o aparece una mejora en el diseño, el propietario puede fabricar nuevas piezas. En cuanto a limitaciones, la versión actual no alcanza todos los sectores del diapasón presentes en la mayoría de las guitarras y tampoco puede ejecutar deslizamientos entre trastes.
De todas formas, el concepto toma una composición digital y la convierte en sonido acústico real. Bruce sigue trabajando sobre el sistema y analiza posibles mejoras para que futuras versiones puedan sumar movimientos y recursos capaces de acercar todavía más la interpretación robótica a la de un músico.