Millones de deportistas buscan monitorear las señales del cuerpo durante la actividad física, con el objetivo de cuidar la salud y evitar problemas que los obliguen a consultar a un médico. En general, esto se hace con aparatos externos que, en muchos casos, incomodan al usuario.
En ese contexto, un invento está listo para salir al mercado después de obtener excelentes resultados para solucionar este problema. No hará falta colocarse un aparato en los brazos ni llevar peso extra, y tampoco depender de un cargador que pueda limitar su uso: se trata de una prenda que mide la presión arterial gracias a su particular diseño.
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Este aparato revolucionará la forma de hacer ejercicio y controlar la salud al mismo tiempo.
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De qué trata este nuevo invento que podría cambiar el deporte
Se trata de una prenda inteligente con sensores ultrafinos integrados en una tela preparada para estar en contacto con la piel. El objetivo es que la ropa pueda medir la presión arterial durante la actividad física, sin obligar al deportista a detenerse para usar un control tradicional.
El invento fue desarrollado por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur, la Universidad de Arizona y la Universidad de Tsinghua. El sistema fue pensado para prendas ajustadas, como camisetas o mangas deportivas, porque ese formato permite que los sensores permanezcan apoyados sobre el cuerpo mientras hay movimiento.
La diferencia frente a una medición común está en el momento en que se obtiene el dato. El manguito que se usa en el brazo requiere quietud y sirve para un control puntual, mientras que esta ropa busca registrar la presión durante una práctica, una carrera o una rutina exigente.
El desarrollo se presenta como una red epidérmica sin batería. Esa definición resume dos puntos centrales del invento: los sensores trabajan sobre la piel y la prenda no necesita incorporar una fuente de energía propia, algo clave para evitar peso, rigidez y volumen en una pieza pensada para el deporte.
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La idea es reducir la cantidad de aparatos que suma el usuario a la hora de realizar actividad.
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Cómo funciona
La ropa utiliza sensores epidérmicos, piezas ultrafinas y flexibles que se adhieren a la piel para captar señales del cuerpo. Esos sensores están unidos por un tejido especial integrado a la prenda, lo que evita sumar un dispositivo pesado o incómodo sobre el deportista.
El tejido funciona como una red interna. Conecta los sensores, permite que reciban energía y ayuda a enviar la información hacia un teléfono inteligente cercano. El teléfono cumple un rol central porque alimenta el sistema de forma inalámbrica y también recibe los datos registrados.
Uno de los puntos más importantes del diseño es que la prenda no lleva batería incorporada. Eso evita agregar peso, volumen y rigidez, tres problemas que suelen afectar a los dispositivos pensados para usarse durante la actividad física. También permite que la ropa conserve una sensación más parecida a la de una prenda común.
El sistema separa dos caminos dentro de la tela: uno para llevar energía hacia los sensores y otro para transmitir datos. Esa división reduce interferencias y permite que la información llegue al teléfono con baja demora, incluso cuando la persona está en movimiento.
Los investigadores probaron el funcionamiento en reposo y durante actividad física. En esas evaluaciones, la prenda logró medir la presión sistólica de manera continua, incluso en situaciones dinámicas, donde un control común resulta más difícil de aplicar.
La ausencia de batería también mejora un aspecto práctico: el lavado. Para una prenda deportiva, no es un detalle menor. La ropa debe soportar transpiración, roce, uso frecuente y limpieza constante sin perder su utilidad.
La importancia de medir la presión arterial mientras hacemos deporte
Medir la presión arterial durante el deporte permite observar cómo responde el cuerpo en pleno esfuerzo. Una lectura tomada antes o después de entrenar puede servir como referencia, pero no siempre muestra lo que ocurre durante una rutina intensa, una prueba física o una competencia.
La medición en movimiento puede ayudar a detectar respuestas fuera de lo esperado. Algunas personas tienen valores normales en reposo y registran subas importantes durante el ejercicio, una situación que requiere atención médica si se repite o aparece asociada a otros síntomas.
En el entrenamiento, esa información también puede servir para revisar cargas e intensidades. Un deportista, un preparador físico o un equipo médico podrían contar con datos tomados durante la actividad, no solo con mediciones hechas cuando el cuerpo ya salió del esfuerzo principal.
Esta ropa no reemplaza una consulta médica ni los estudios indicados por un especialista. Ante valores anormales, antecedentes cardiovasculares o síntomas durante el ejercicio, la evaluación profesional sigue siendo necesaria.