En la última década, los autos eléctricos dejaron de ser una promesa del futuro para convertirse en una realidad dominante en la industria automotriz. Entre los pioneros de esta revolución, Tesla, la empresa fundada por Elon Musk, jugó un papel protagónico al popularizar estos vehículos sin combustible y de alto rendimiento.
Sin embargo, el panorama global está cambiando rápidamente, y nuevos competidores emergieron con fuerza, especialmente desde Asia. Una de estas compañías es BYD (Build Your Dreams), una firma china que logró destronar al gigante de Musk y se posiciona como el nuevo líder en el mercado eléctrico.
De hecho, y en un giro sorprendente para muchos, esta empresa entregó más del doble de vehículos que su rival estadounidense y logró un aumento del 29% en facturación; mientras que Tesla, registró su primera caída anual en suministro de dispositivos. Marcando, así, un momento clave en la evolución de esta industria.
En esta línea, Argentina se está sumando a esta nueva tendencia de consumo sostenible. Y, a finales del año pasado, el Gobierno Nacional anunció la liberación de obstáculos para ingresar autos eléctricos al país, aunque con un cupo anual limitado que se irá extendiendo gradualmente.
De esta manera, BYD ya solicitó el permiso para ingresar y comercializar en nuestro territorio más de 1.300 unidades de sus modelos Seagull, Dolphin Mini, Dolphin (eléctricos) y Song Pro (híbrido).
BYD versus Tesla: ventas y facturación
El informe financiero anual presentado por BYD ante la Bolsa de Shenzhen reflejó un resultado que dejó atónitos a muchos. La firma china reportó la venta de 4,27 millones de vehículos durante 2024, lo que representa un incremento del 62% respecto al año anterior.
Además, su facturación total alcanzó los 107.000 millones de dólares. De esta gran suma, una parte corresponde a autos híbridos enchufables, aunque el crecimiento más marcado se dio en los modelos totalmente eléctricos.
Por su parte, y de acuerdo al balance anual publicado por la compañía a principios de enero, Tesla entregó 1,79 millones de unidades en todo el mundo, con ingresos por 97.700 millones de dólares. Mientras que, en 2023, había alcanzado las 1,81 millones de unidades, marcando su primera caída interanual desde 2020, según reportó el medio CNN.
A su vez, en el competitivo mercado chino, BYD alcanzó una participación del 32% en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables durante 2024, según cifras de la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA, por sus siglas en inglés). La empresa de Musk, en tanto, solo retuvo el 6,1%, incluso tras haber registrado un récord histórico de entregas en ese país.
“BYD se ha convertido en un líder de la industria en todos los sectores, desde batería y electrónica hasta vehículos de nueva energía, rompiendo el dominio de las marcas extranjeras y remodelando el nuevo panorama del mercado global”, afirmó Wang Chuanfu, CEO de la compañía, en la presentación de resultados.
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Los autos eléctricos de BYD, la competencia de Tesla
Fundada en 1995 en Shenzhen, China, BYD comenzó como una empresa especializada en la fabricación de baterías recargables. Y, con un crecimiento vertiginoso, se convirtió en uno de los mayores productores de este artefacto en el mundo en tiempo récord. Pero todo cambió cuando, en 2003, dio un paso clave al adquirir la automotriz Qinchuan, iniciando su incursión en esta industria.
Aunque, el verdadero punto de inflexión, llegó de la mano de Warren Buffett, el magnate estadounidense. Quien, en 2008 a través de su firma Berkshire Hathaway, adquirió el 10% de la compañía. Esta inversión le dio la visibilidad internacional necesaria y consolidó la confianza en su potencial tecnológico.
Desde ese entonces, la firma china se enfocó, casi a tiempo completo, en el desarrollo de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, anticipándose a la transición energética del sector. Y, a diferencia de otras automotrices, apuesta por el control total de su cadena de suministros: diseña y fabrica internamente sus baterías, motores y sistemas electrónicos. Esta iniciativa no solo le permitió reducir costos, sino también mantener una innovación constante.
Sus modelos Qin, Tang o Han, y más recientemente el Dolphin y el Seagull, rápidamente ganaron popularidad mercados internacionales. Han L y Tang L son sus nuevos dispositivos y están equipados con tecnología ultrarrápida que permite recargar hasta 402 kilómetros de autonomía en tan solo cinco minutos.
Además, según informó CNN, la compañía incorporó un nuevo sistema de asistencia al conductor llamado “God’s Eye”, disponible sin costo adicional en la mayoría de sus modelos, y desarrollado para competir con el Autopilot de Tesla en funciones de asistencia avanzada al conductor.
En cuanto al rendimiento, el Han L con tracción integral ofrece una potencia combinada de 1.101 caballos de fuerza, acelerando de 0 a 100 km/h en apenas 2,7 segundos. Mientras que, el Tang L, que comparte el mismo sistema de propulsión, alcanza los 100 km/h en 3,9 segundos en su versión tope de gama con tracción total.
A su vez, la compañía anunció la construcción de más de 4.000 estaciones de carga ultrarrápida en China, con el objetivo de mejorar la infraestructura de recarga y facilitar la transición hacia la movilidad eléctrica. También, en Brasil, la empresa está construyendo una planta para abastecer el mercado regional.
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