Ferrum cerró su ejercicio económico 2025/26 con una pérdida de $26.060,8 millones, frente a los $1.661,5 millones que había perdido en el período anterior. El resultado se produjo en un mercado que, según describió la propia compañía, estuvo marcado por “una fuerte presión competitiva, el crecimiento de las importaciones y una desaceleración de la inflación”, factores que limitaron la posibilidad de trasladar a los precios los aumentos acumulados de costos y terminaron comprimiendo los márgenes.
La fabricante de sanitarios puso el foco especialmente en el avance de los productos importados. En su memoria señaló que las importaciones argentinas alcanzaron u$s75.791 millones durante 2025, un 24,7% más, y que la tendencia continuó durante el primer semestre de 2026. Para Ferrum, el ingreso de mercadería del exterior incrementó la competencia en categorías vinculadas con la construcción y el equipamiento del hogar y generó una mayor presión sobre los precios.
El impacto aparece con claridad en el resultado del ejercicio. Ferrum vendió más unidades, pero facturó menos en términos reales y perdió margen. Sus ingresos alcanzaron $129.092,7 millones, un 6,3% menos que en el ejercicio anterior en moneda constante. El margen bruto se desplomó del 37,2% al 11,7%, mientras que el resultado operativo pasó de una ganancia de $810,7 millones a una pérdida de $27.148,8 millones.
Más ventas en el mercado interno
El comportamiento de las unidades comercializadas fue diferente al de los ingresos. Ferrum vendió casi 1,5 millones de artefactos y accesorios sanitarios durante el ejercicio, frente a los 1,38 millones del período anterior. El crecimiento estuvo concentrado en el mercado argentino, donde las ventas pasaron de 1,30 millones a 1,45 millones de unidades. Las exportaciones, en cambio, retrocedieron de 74.135 a 53.389 unidades.
La producción también creció. La compañía fabricó 913.492 artefactos y accesorios sanitarios, contra 850.727 un año antes. En bañeras, la producción pasó de 10.937 a 13.999 unidades, mientras que la fabricación de muebles y complementos se mantuvo prácticamente estable.
Ferrum señaló que el mercado de la construcción mostró “signos de recuperación” durante el ejercicio, aunque aclaró que todavía no se verificó una recuperación sostenida. En el caso de los sanitarios, describió una demanda “heterogénea” y “cada vez más sensible al precio”, en un escenario en el que los productos importados intensificaron la competencia, particularmente en los segmentos de valor medio y alto.
La empresa también remarcó que el consumidor comenzó a darle mayor importancia a factores como diseño, disponibilidad, servicio y velocidad de respuesta, además del precio. En ese contexto, durante el ejercicio amplió su oferta con nuevos productos en sanitarios, bachas, espejos, muebles y bañeras.
juste de costos y reestructuración
Ante este escenario, Ferrum profundizó medidas de productividad, eficiencia operativa y racionalización de gastos. La compañía informó avances en la optimización de procesos industriales y realizó inversiones selectivas orientadas a productividad, calidad, sustentabilidad y seguridad. También incorporó herramientas digitales para la gestión y capacitó a empleados en automatización, análisis de datos y herramientas de inteligencia artificial.
El ajuste incluyó a la estructura de personal. El balance registra $4.386,2 millones en gastos de reestructuración de personal, aunque la compañía no informa una cifra de empleados desvinculados que permita precisar cuánto se redujo la dotación durante el ejercicio.
A la pérdida operativa se sumó un resultado financiero negativo de $7.635,7 millones, principalmente por mayores costos de financiamiento. La compañía terminó el ejercicio con un patrimonio consolidado de $186.320,7 millones y destacó en su memoria que mantiene una “sólida posición patrimonial”.
De cara al próximo ejercicio, Ferrum espera que "la mayor previsibilidad macroeconómica, la recuperación de la actividad inmobiliaria y de la construcción y una mejora de la demanda contribuyan a recomponer el negocio". Pero el escenario competitivo cambió y la propia empresa identifica a las importaciones como uno de los principales factores a tener en cuenta. La estrategia estará puesta en mejorar productividad, controlar costos y sostener el volumen comercial mientras busca recuperar los márgenes que perdió durante el último ejercicio.