Quizás para muchos que no son expertos en cine, Jane Birkin no sea un nombre muy reconocido en esta época. Pero pocos saben que gracias a ella una compañía ganó millones de dólares, aunque en este caso sus dotes artísticos poco tuvieron que ver.
Lo que inició como un comentario al aire por parte de la artista culminó en un lujoso artículo subastado por una insólita cantidad de dinero.
Quizás para muchos que no son expertos en cine, Jane Birkin no sea un nombre muy reconocido en esta época. Pero pocos saben que gracias a ella una compañía ganó millones de dólares, aunque en este caso sus dotes artísticos poco tuvieron que ver.
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La actriz y cantante fue, a partir de una charla casual con un reconocido diseñador, la responsable de inspirar la cartera más cara de la historia. Lo que comenzó como una queja de la estrella que brilló en Europa terminó transformándose en el artículo más codiciado por muchos multimillonarios.
Jane Birkin nació el 14 de diciembre de 1946 en Londres. Su madre, Judy Campbell, era actriz de teatro, mientras que su padre, David Birkin, había sido teniente comandante de la Marina Real británica y trabajó como espía durante la Segunda Guerra Mundial.
Empezó a actuar en los años 60 y consiguió apariciones en películas como "The Knack…and How to Get It", "Blowup", "Kaleidoscope" y "Wonderwall". En 1969 obtuvo uno de los papeles principales de "Slogan", una película francesa para la cual fue elegida pese a que todavía no hablaba el idioma.
Durante ese rodaje conoció a Serge Gainsbourg, músico y actor francés con quien inició una relación de 12 años. También comenzaron a trabajar juntos y ese mismo año grabaron "Je t'aime…moi non plus", una canción con enorme éxito y polémica por su contenido sexual. Varias emisoras de España, Italia y el Reino Unido dejaron de pasarla.
Birkin se instaló en Francia y continuó trabajando tanto en cine como en la música. Participó en películas como "Don Juan, o si Don Juan fuera mujer", "Muerte en el Nilo", "Maldad bajo el sol" y "La Belle Noiseuse", además de publicar numerosos discos a lo largo de varias décadas.
Su actividad siguió durante los años 2000. En 2016 protagonizó "La femme et le TGV" y anunció que sería su último papel como actriz. Un año después publicó "Birkin/Gainsbourg: Le Symphonique", un disco con nuevas versiones de canciones escritas por Gainsbourg para ella. Murió el 16 de julio de 2023, a los 76 años, con un patrimonio estimado en u$s20 millones.
En 1984, Jane Birkin viajaba en un avión de París a Londres cuando quedó sentada junto a Jean-Louis Dumas, por entonces director ejecutivo de Hermès. Durante el vuelo colocó su cartera en el compartimento superior y parte del contenido terminó cayéndose.
Mientras volvía a acomodar sus cosas, le comentó a Dumas que le costaba encontrar una cartera de cuero de su gusto y, al mismo tiempo, con suficiente espacio para viajar. La conversación le dio al empresario una idea: crear un modelo capaz de resolver justamente ese problema.
Hermès comenzó a producirlo ese mismo año y decidió bautizarlo con el apellido de la actriz. Así nació la Birkin, convertida con el tiempo en una de las carteras más reconocidas y buscadas de la firma francesa.
Un modelo estándar llegó a venderse por alrededor de u$s11.000, aunque algunas versiones especiales alcanzaron cifras mucho mayores. En mayo de 2017, Christie's, una de las casas de subastas más conocidas del mundo, vendió una unidad por u$s380.000.
Jane nunca trató la suya como una pieza para guardar en una vitrina. La utilizaba habitualmente y cargaba tantas cosas que, con los años, terminó resultándole demasiado pesada. En 2021 contó que prefería guardar sus pertenencias en los bolsillos del abrigo.
También tuvo un desacuerdo con Hermès en 2015, cuando pidió retirar su nombre de la versión fabricada con piel de cocodrilo. Lo hizo por sus preocupaciones sobre la forma en que se mataba a los animales utilizados para producirla.
Jane utilizó la primera Birkin fabricada por Hermès para ella hasta 1994. Ese año decidió donarla a una organización benéfica francesa dedicada a la lucha contra el sida, que posteriormente la puso en venta para recaudar fondos. La cartera volvió a aparecer en una subasta en el año 2000 y después quedó en manos privadas durante más de dos décadas. En julio de 2025 regresó al mercado.
Hasta ese momento, el récord mundial para una cartera vendida en una subasta era de u$s513.000. La cifra correspondía a una Kelly 28, otro modelo de Hermès, fabricada con piel de cocodrilo blanco y decorada con diamantes. La Birkin original superó ampliamente esa marca. La puja terminó en u$s10,1 millones, un valor que la convirtió en la cartera más cara vendida en una subasta.