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8 de octubre 2026 - 14:53

Los Nobel en Economía y Paz 2026

Donald Trump se ha auto postulado varias veces para el premio Nobel de la Paz, y Javier Milei se siente merecedor del de Economía. Vemos su chance, quiénes son los candidatos más probables y qué significa esto.

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El premio Nobel. El máximo galardón mundial en las ciencias y las artes. Este viernes el de la Paz, ambicionado por Donald Trump. Este lunes el de Economía, ambicionado por Javier Milei.  

Este lunes 12, si todo va bien, deberíamos conocer quién o quiénes serán los próximos ganadores del Premio Nobel en economía. No es que esto vaya a cambiar la realidad de nadie (salvo del/los/los galardonados; en particular por las 12 millones de coronas suecas -cerca de u$s1,2 millones- que conlleva la cucarda), pero refleja por dónde está avanzando el interés y el conocimiento de la “ciencia de los escaso” (estrictamente es “Economics is the science which studies human behaviour as a relationship between ends and scarce means which have alternative uses”, Lionel Robbins, “An essay on the Nature and Significance of Economic Science”, 1932)

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No es que en realidad la economía sea una ciencia, pero a los economistas les encanta pensar que así es y recibir el Nobel en su ramo, mucho más.

En general el proceso de premiación es muy cerrado y hasta último minuto no se sabe quiénes son los premiados por la Real Academia Sueca de Ciencias. El de Economía no estuvo entre las dispuestos por Alfred Nobel, sino que lo instituyó el Sveriges Riskbank (el Central Sueco) en 1968, con el primero en 1969.

El 7 de Octubre Donald Trump volvió a auto postularse para recibir el Premi Nobel de la Paz.

Esto no significa que no haya habido algunos escandaletes, pero son poco.. Al menos en siete ocasiones entre 1996 y 2016 Jean-Claude Arnault filtró el nombre del ganador del premio de Literatura. En 2010 un diario sueco dio a conocer el nombre de quien se llevaba ese año Medicina. En 2023 hicieron circular el comunicado sobre quienes se llevaban el de Química, cuatro horas antes del anuncio oficial.

Más allá de estos “errores” siempre existen especulaciones sobre quiénes pueden ser el/la o los candidatos.

Emergency Response Rooms de Sudan, más de 11.5 millones de personas asistidas con alimentos. Son los candidatos más firmes para llevarse este viernes el Nobel de la Paz. Para Donald Tump, una injusticia.

A esta altura del mundo a nadie debería de sorprenderle que los mercados de apuestas se han abierto buscando “monetizar” estas especulaciones lo que, si aquello de “la sabiduría de las masas” tiene algo de razón, pueden ser un buen indicador de a dónde irá la próxima corona.

En forma privada han corrido/corren apuestas y concursos en las universidades desde siempre e incluso alguna “casa de apuestas” ha abierto posiciones en el pasado (en especial Ladbrokes), pero no fue hasta 2024 que esto saltó a las redes, cuando Polymarket comenzó a aceptar dinero sobre quien se llevaría el Nobel de la Paz en 2025 (la ganadora en la red y en la vida real: Marina Corina Machado.

En enero de este año, en un acto sin precedentes para un premiado y en lo que pareció una actitud de la mayor obsecuencia, Corina Machado le reglo su medalla con el Premio Nobel a Donald Trump. Es muy poco lo que consiguió desde entonces.

Con el premio de Literatura de este año, podemos decir que le dieron en el blanco. Kalshi (Polymarket no tuvo posiciones) tenía a Anne Carson como la favorita (22%), con Can Xue detrás (14%) y Gerald Murnane en tercer lugar (12%). Las apostadoras tradiciones lo tenían a Can Xue en primer lugar (10/1), pero Carson que arrancó mucho más lejos (33/1) llego casi a pisarle los talones en los últimos días. Casi empatando el tercer lugar, Murakami, G. Murnane y T. Pynchon

Ganó la “políticamente más correcta”. Mis favoritos: Murakami, imperdible; Xue, un Kafka -si quiere el Borges- de nuestro tiempo; Pynchon, el más entretenido y políticamente incorrecto; Murnane, al borde de lo pomposo.

Mañana -viernes 9- se anuncia el Nobel de la Paz 2026. Hay unos 287 nominados. Entre estos, los favoritos de los apostadores virtuales, las Emergency Response Rooms de Sudán (15-16.5%), Mykola Kuleba detrás (9%) y un poco más allá Save the Children (7-8%). Entre las casas tradicionales, favorito es el Emergency Response (25%), luego Médicos Sin Fronteras (20%) y más allá, Volodymyr Zelenski (10%).

Ariel Pakes: el favorito

Donald Trump, un perenne auto nominado (“no dármelo seria un gran descredito para el comité” afirmo el mes pasado), está debajo de 1/12 (1%) en los dos caminos. Así que Donald… a seguir esperando (¿alguien podría sugerirle que debería hacer algo más?).

Sobre el premio de economía tenemos menos precisiones. Se habla de entre 250 y 300 candidatos, cuyos nombres fueron solicitados por el Comité a un universo de casi 3.000 profesores y académicos de economía, a los que se suman las postulaciones de quienes ya fueron galardonados y las de los propios integrantes del cuerpo.

El foco de los premios en Economía tiende a variar de año en año. En 2022 el eje pasó por bancos y crisis financieras, en 2023 trabajo de las mujeres y brecha de género, 2024 surgimiento de las instrucciones y su contribución a la prosperidad, el año pasado, crecimiento económico, así que este año el eje debiera de ser otro, posiblemente ms relacionado con cuestiones de mercados, dinero o métodos.

Susan Athey, está de moda (sabe) y resulta políticamente correcta.

Antes de entrar en las apuestas y el Nobel de economía, Clarivate, una empresa que vende información bibliométrica sobre publicaciones científicas a las universidades y gobiernos (por caso, quienes son los economistas más citados y leídos), publica todos los años desde 2002 los Citation Laureates, una lista de los investigadores cuyo patrón de citas es comparable al de quienes han ganado premios Nobel en distintas especialidades.

Para este año tienen arriba a Susan Athey y Hal Varian luego a Michael Woodford y más abajo a Sidney Winter (economía evolutiva de la empresa). Más que “pegarle” con quien se lleva el premio -y cuando lo han hecho muchas veces fue años más tarde- , suelen “arrimar el bochín” al área de estudio del cual surgen los premiados

Los candidatos favoritos para el Nobel en economía según Polymarket.

Los favoritos entre los que “juegan plata” son:

Ariel Pakes de Harvard, (18-22%), organización industrial y métodos empíricos de mercado (Automobile Prices in Market Equilibrium, 1995, junto a S.Berry y J.Levinsohn). ¿Por qué es favorito?, tal vez porque la cuestión de los monopolios es un tema candente, porque el tipo y su trabajo son apreciados por el “establishment económico”, porque tuvo un impacto real en la economía (muestra cuál es la reacción en el mundo real a las fusiones, regulaciones y la entrada de nuevos participantes), porque sí…

Michael Woodford de Columbia (12-13%), política monetaria y expectativas.

Michael Woodford, “el anticristo” para los libertarios y liberales. Si se lleva el Nobel, sería un cachetazo a las ideas de nuestro presidente.

Susan Athey de Stanford (10-13%), economía digital, diseño de mercados y aprendizaje automático (acá yo sumaría a Hal Varian que está más lejos en las apuestas). Sin dudas ella es una de las mayores figuras económicas en torno a la tecnología digital, desde internet, pasando por el mundo cripto, para terminar con la Inteligencia Artificial. Suma el beneficio de ser una critica feroz al bullyng, la discriminación y el acoso sexual en la profesión.

Richard Blundell de la University College London (9-10%), microeconomía del trabajo y el hogar. Lo que hizo fue meternos en la microeconomía de los hogares, convirtiendo lo que hasta entonces había sido una cuestión teórica, un campo empírico riguroso, estudiando los efectos del trabajo, consumo y los impuestos de las casas, creando con otros autores el método estándar que usamos hoy para entender las reacciones económica de las familias.

Los candidatos favoritos para el Nobel en economía según Kalshi.

Casi no figuran, pero dos que debiera ganar el Nobel -en realidad el título oficial es “Sveriges riksbanks pris i ekonomisk vetenskap till Alfred Nobels minne”, Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel- aunque sea solo como consuelo, son Robert Barro y Sanford Grossman, eternos postergados. Otros de la lista, pero más abajo son Sidney Winter, por su contribución a la comprensión del cambio tecnológico y las capacidades de las organizaciones, y Richard Blundell, por su estudio sobre el trabajo, impuestos y desigualdad.

Para lo que nos compete a los argentinos el más relevante es Woodford, un neokeynesiano, que dio el basamento teórico par las intervenciones de los bancos centrales durante las dos últimas décadas (Interest and Prices: Foundations of a Theory of Monetary Policy, 2003). Aunque comparten un par de ideas -las expectativas importan y las reglas son mejores que la discrecionalidad- parafraseando al ministro Caputo, un anticristo de los libertarios y liberales.

A no tanto de asumir, el 24 de junio de 2024, al recibir el premio del Instituto Liberal de la República Checa en Praga nuestro presidente, Javier Milei, tan adepto a recibir galardones y premios (suma 23 galardones y 18 condecoraciones o reconocimientos desde que asumió, la mayoría del exterior), declaró: “Con mi jefe de asesores, el doctor Demian Reidel, estamos reescribiendo gran parte de la teoría económica. Si nos termina de salir bien, probablemente me den el Nobel de Economía junto a Demian”.

Hoy, Reidel fue desplazado de la órbita gubernamental tras escandaletes varios y, como con Donald Trump, está claro que por más injusto que le parezca, Javier Milei se encuentra lejos de la posibilidad de recibir el Nobel en Economía.

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